Categorías: ColaboracionesOpinión

Veinticinco años del presidente Vivas

El pasado miércoles se celebraron los veinticinco años de Juan Vivas al frente del gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Sin duda no es una cifra cualquiera. Es poco habitual que un gobernante democrático se mantenga en el poder durante un cuarto de siglo. Lo ha hecho amparado por la legitimidad que le han dado en todos estos años las urnas. Nada que reprochar en este aspecto. No obstante, cabe hacer una reflexión que pocos han planteado, como es la de si resulta conveniente, en términos democráticos, que una persona permanezca en la presidencia de un gobierno local durante un periodo tan extenso en una ciudad tan compleja como Ceuta. Si bien en nuestra legislación no está establecida una limitación en el número de mandatos políticos, otros países sí lo tienen por razones bastante lógicas, entre ellas podemos citar la imprescindible necesidad de proteger la salud democrática, evitar la concentración excesiva de poder en una sola persona y fomentar la renovación política. Estas reglas básicas actúan como un control institucional frente a la tentación de convertir un cargo temporal en un gobierno vitalicio. Algunos de estos motivos fueron esgrimidos por quién fue Presidente del Gobierno y líder del partido en el que milita el Sr. Vivas. Nos referimos, como muchos saben, a José María Aznar.

El Sr. Vivas no ha fomentado la renovación dentro su partido y, por ende, en la Presidencia del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Mi padre siempre me decía que todos somos necesarios, pero ninguno imprescindible. Es más, todos deberíamos preocuparnos por no serlo. Ésto se logra compartiendo nuestros conocimientos y nuestro poder para que, si algo nos ocurre, la organización que dirigimos siga funcionando sin ningún tipo de disfunción grave.  Además, la renovación política permite que accedan al poder personas con distintas maneras de percibir, sentir, pensar y entender la gestión política.  Todos tenemos distintas sensibilidades e intereses, fruto de nuestras experiencias vitales, de nuestros ideales, conocimientos y de nuestras capacidades innatas. A este respecto, hay que reconocerle al Sr. Vivas su amor por Ceuta, su talante cercano, su afabilidad, exquisito trato, su capacidad de oratoria, su preparación profesional y su inquebrantable compromiso con la convivencia en Ceuta. Se trata de cualidades importantes que explican su evidente éxito político. No obstante, no es menos cierto que el ejercicio del poder desgasta hasta a los más preparados. El Sr. Vivas ha ido experimentando, con el paso de los años, un distanciamiento de la ciudadanía. Las puertas de su despacho se han ido cerrando cada vez más a todas aquellas personas y organizaciones que pueden plantearle cuestiones espinosas y obtener de él compromisos que no se encontraban a su alcance o, simplemente, que no estaba dispuesto a asumir. El incumplimiento de sus promesas ha mermado con el paso de los años su credibilidad.

Por otro lado, resulta notorio que su discurso político se ha vuelto cansino, hueco y repetitivo. Ha intentado adaptarse a los nuevos tiempos y demandas políticas propias de este primer cuarto del siglo XXI, pero no lo ha logrado. Uno de estos cambios es el protagonismo que han ido adquiriendo las políticas ambientales en el contexto internacional y, sobre todo, europeo. Su visión del lugar es propia de aquellos que ven en el territorio oportunidades de negocio inmobiliario y no el escenario para una vida digna, agradable y sana. Siendo Ceuta un espacio con unas excepcionales condiciones naturales, los gobiernos del Sr. Vivas no se han preocupado por la protección, conservación y restauración de nuestro patrimonio natural y cultural. Un territorio tan escaso, valioso, frágil y densamente ocupado demandaba una exquisita ordenación y gestión, algo que a la vista de todos está que no ha logrado. No ha sido hasta hace dos años que ha conseguido aprobar la renovación del Plan General de Ordenación Urbana, con un documento obsoleto y plagado de errores en el mismo momento de su nacimiento. La ciudad, desde el punto de vista urbanístico, es un auténtico caos y está fuera de control en amplias zonas de la ciudad.

En lo concerniente a la ordenación de nuestro patrimonio natural y cultural, seguimos veinticinco años después sin tener aprobados los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales y de Gestión de los Espacios Protegidos Red Natura 2000 (LIC-ZEPA), que abarcan un tercio de todo el territorio de Ceuta. Lo mismo sucede con los conjuntos históricos declarados Bien de Interés Cultural, la mayor parte de los cuales siguen sin tener aprobados los perceptivos planes especiales de protección, según establece la ley 16/85 de Patrimonio Histórico Español. La mayor parte de sus elementos están en un pésimo estado de conservación, tal y como consta en el informe sobre el estado de conservación de los bienes de interés cultural aprobado por el Instituto de Estudios Ceutíes.

En términos generales, podemos afirmar que las políticas ambientales y patrimoniales han carecido y siguen careciendo de una adecuada planificación y de los medios económicos y humanos suficientes para una eficaz gestión, capaz de impedir su imparable deterioro, pérdida o que faciliten su disfrute ciudadano, fin último de su preservación. Como dice el refrán popular, “obras son amores y no buenas razones”, por lo que a nadie le convence el nuevo eslogan político del Sr.Vivas, que proclama apostar por una “Ceuta azul, verde e inteligente”. La realidad es el que el litoral de Ceuta sigue sin ordenar, los puntos de vertidos incontrolados de aguas fecales y de residuos sólidos no se han atajado, las motos de agua siguen siendo una pesadilla en verano. Estos son algunos de los problemas ambientales que sufre nuestro patrimonio natural marino, como llevamos años denunciando en nuestras contribuciones al Informe de Banderas Negras de Ecologistas en Acción.

En cuanto a la “Ceuta verde”, más bien ha tendido al negro por los incendios forestales y al marrón por la desertificación. Nuestros montes, declarados de utilidad pública en el año 1934, han ido perdiendo integridad por los aludidos incendios, la ocupación urbana, los usos incompatibles con su conservación o su contaminación. En el ámbito urbano, el verde es una excepción. Espacios verdes como la Plaza de los Reyes o la Plaza de África perdieron su verdor a favor del gris del granito y el hormigón. Pocos árboles sobreviven en el entorno urbano tras años de podas salvajes.

Respecto a la “Ceuta inteligente”, tenemos serias dudas sobre lo que se persigue bajo esta denominación. Todo apunta a que esconde un eufemismo para referirse al propósito de facilitar el pleno dominio de la megamáquina. Desde nuestro punto de vista, preferiríamos que se buscara recuperar la “Ceuta de la sabiduría” que fuimos en el periodo medieval islámico de nuestra historia. La inteligencia permite resolver problemas técnicos o abstractos, pero es la sabiduría es la que no ayuda a discernir lo que lo que es verdaderamente valioso y ejemplar en el día a día ¿Alguien tiene duda de que lo más valioso que tenemos es la vida? No nos referimos en exclusiva a nuestra corta existencia, sino a la vida que se manifiesta en todas y cada una de las formas de vida que existen en la naturaleza.

La vida no es simple existencia, sino vida digna. Tenemos el deber ético y espiritual de extender el concepto de dignidad al mundo no humano. Todo el esfuerzo colectivo debería dirigirse a que todos los seres vivos gocen de una vida digna, de una vida que merezca ser vivida. Para ello es imprescindible proteger, conservar y “cultivar” nuestro entorno natural y nuestro propio ser. Como escribió Henry David Thoreau, “¿Dé que sirve una casa si no dispones de un planeta decente donde levantarla, si no soportas el planeta en el que está?”.

Necesitamos, por supuesto, la educación, la medicina, la economía, la ciencia y la tecnología, pero son el amor, la sabiduría, el arte, la naturaleza y la cultura las cosas que dan sentido a la vida. Nada esto se alcanza si la ética sigue divorciada de la política, si no fomentamos la sabiduría y la creatividad o si los ciudadanos no nos implicamos en la defensa de nuestro patrimonio natural y cultural heredado. La crítica vigilante es fundamental en la democracia, como también lo es la capacidad de los gobernantes de ser transparentes en el ejercicio de sus funciones y abiertos al diálogo con aquellos ciudadanos dispuestos a dedicar parte de su tiempo a aportar su experiencia y conocimientos para lograr el mencionado objetivo de una vida digna y plena para todas las formas de vida.

Queremos terminar este artículo de opinión felicitando al Sr.Vivas por su talante democrático, sus aciertos y logros, que no sería justo si no los reconociéramos. Estamos convencidos de que hubiéramos avanzado mucho más en las políticas ambientales y culturales en nuestra ciudad de haber establecido un diálogo fluido y permanente con una voz crítica y discrepante como la nuestra, pero siempre respetuosa y constructiva. Ha sido una conversación establecida a través de los medios de comunicación y, sobre todo, mediante esta columna de opinión. No obstante, “nunca es tarde, si la dicha es buena”, así que una vez más le reiteramos nuestra disposición a colaborar con usted y su gobierno en todo aquello que consideren que podemos resultar útiles. Suerte y salud, Sr. Vivas.

Entradas recientes

Ceuta y Melilla participan por primera vez en el Encuentro de Consejos Escolares

Los presidentes de los Foros de la Educación de Ceuta y Melilla, José Manuel Pérez…

20/05/2026

Se aproxima una ola de calor en Marruecos con temperaturas de hasta 42 grados

Marruecos afrontará durante los próximos días una importante subida de temperaturas que dejará valores de…

20/05/2026

Eid al-Adha 2026: una cena intercultural donde reina la alegría

El ambiente festivo del Eid al-Adha 2026 ya se siente en el ambiente con la…

20/05/2026

Nuevo golpe al petaqueo: 12.000 litros de combustible intervenidos

La Guardia Civil ha asestado un nuevo golpe al petaqueo con la intervención de cerca…

20/05/2026

Estos son los equipos de Ceuta que estarán en el Campeonato de España de clubes futsal

Ya tenemos a todos los equipos de fútbol sala que representarán a Ceuta esta temporada…

20/05/2026

Padres denuncian humillaciones a alumnos de 5º B en el CEIP Juan Morejón

Padres y madres del CEIP Juan Morejón han presentado una denuncia formal ante la Inspección…

20/05/2026