Explican que hace seis meses se averió la torreta suministradora y que, pese a elevar quejas, la operadora no subsana el problema Como sucedía en la España de hace décadas, vecinos de la Colina no pueden hacer uso regular de una vía telefónica que pagan de manera estricta a la operadora de telefonía encargada en dotar de una red fiable a esta zona de nuestra ciudad, situación que se debe a que la torreta suministradora lleva averiada desde hace ya seis meses.
Así, los vecinos de la Colina no han cejado en su empeño de que la avería se subsane pero siempre han obtenido respuestas evasivas por parte de la compañía, concretamente desde sucursales encargadas en arreglar este tipo de fallos y que están situadas en la capital de España.
"Mientras tanto", explica un vecino afectado, "padecemos cortes continuados y diarios de la línea del teléfono, el servicio que pagamos desaparece sin que nada podamos hacer y además afecta también al operador de internet, que marcha lentísimo o simplemente no funciona".
De tal modo, los vecinos desean una solución a la menor brevedad posible "porque más allá de que estamos pagando un servicio que luego no se da", indica el vecino, "hay personas que se encuentran en una situación delicada puesto que su trabajo depende en buena medida de los medios que ofrece internet y sin línea se puede ver mermada o retrasada su labor".
Por último, cabe destacar que los vecinos no creen que el problema "sea muy difícil de arreglar sino que más bien se trata de una circunstancia de total ignorancia por parte de la compañía de teléfonos hacia sus clientes, a quienes no tienen en cuenta pese a las quejas que llevamos haciendo".
"En San Antonio, estuve horas sin servicio"
Un vecino de la barriada de San Antonio manifestó ayer a 'El Faro' que el pasado sábado la red que abastece su domicilio de internet y teléfono estuvo sin funcionar durante toda la mañana, "una circunstancia que si bien ocurre cada vez menos, en los cuatros años que llevo viviendo en San Antonio se ha repetido en muchas ocasiones y eso es un gran problema para los informáticos que trabajamos en casa", explica el vecino, quien exige "más seriedad".






