Y siguen llegando marroquíes por los espigones tanto del Tarajal como de billones. Motivo, ya lo sabemos todos. Intentar quedarse en nuestro territorio. Es sabido que por el virus no se han podido hacer repatriaciones entre España y el reino de Marruecos. Por este motivo hay una acumulación muy grande de estos ciudadanos de la otra parte de la verja. Se han dado muchos bulos añadiendo mucha más lecha a este pesar. Una de ellas es decir que los que pasen al otro lado se van a quedar aquí definitivamente. Todavía no está muy claro este término. Y más cuando hablamos de un todo poderoso reino alauita. Casi siempre se ha hecho lo que ellos han querido. Dando a la diplomacia española con un canto en los dientes. Y esperar un brote de gallardía sería encontrarnos con un milagro. Esperemos que me equivoqué. Pero cuando el río suena, por algo será. De momento la operación paso del estrecho de está preparando por parte de Algeciras. La idea es utilizar puertos españoles con puertos marroquíes. Pero no tocando ni Ceuta y Melilla. Sigue el ahogamiento a nuestros pedacitos de tierra española. Pero la verdad que con la que está cayendo mejor dejar las cosas como están. Ya tenemos bastante con ser el número uno de las provincias españolas en coeficiente Covid. Se sabe que todo es política hoy. ¿Pero realmente estamos a la cabeza?. Ahora tenemos que plantearnos una interrogante: ¿Motivos?. Son los repuntes clásicos de unas fiestas. Dar la mano libre para una salida. Y aunque hace pocas fechas que se ha impuesto pedir justificante a las personas que vienen de las clásicas gestiones en la península. ?Se debería de haber implantado antes? Es una forma de coartar. Además de estudiar los movimientos de estos nuevos contagios. Viendo también las cepas de las mismas. Un poco de coordinación es lo que nos ha faltado. Y la verdad nos falta todavía.
Más debemos de añadir en la verdadera madre del cordero de nuestros vecinos marroquíes de levantar el toque de queda durante la celebración del Ramadán. Se sabe que es una costumbre. Y las leyes se ven ayudadas a implantarse cuando existe una cronología del pasado. No es aconsejable que se reúnan mucha gente para celebrar la ruptura de ayuno. Pero en estos momentos se debe de plantear la costumbre con la sanidad. Si conviven en un mismo núcleo familiar no hay problema de hacer esta ceremonia. Más si se quiere ampliar se debería de tomar unas normas básicas de seguridad. Pero el otro punto es de ampliar una hora, las once de la noche para los paseos y echar para abajo la comida. Yo creo que es un fiel reflejo a lo realizado en nuestra semana santa. Y los días más religiosos dar ese margen como pasó en navidades y fin de año.






