Estaba claro que, aunque no lo pregonara, el Gobierno de Juan Vivas llevaba tiempo realizando sus gestiones para acabar con un problema que se ha hecho eterno en la plaza Nicaragua ese enorme solar que nunca terminó de ser urbanizado y que se convirtió hace ya mucho tiempo en la pesadilla de quienes viven en sus alrededores debido a la acumulación de basuras y en general por el estado de abandono de este solar. La solución hallada por el Ejecutivo local no es otra que la de hacer lo que coloquialmente conocemos como un canje, una permuta. La propiedad de la plaza Nicaragua a cambio de que su actual dueño explote una de las plantas del aparcamiento que se construyó en virtud del denominado Plan Aparca en la barriada de San José. La iniciativa tendrá defensores y detractores, a buen seguro, pero es sin duda una opción a considerar para terminar con un problema que está amargando la vida a sus vecinos.





