Una verdadera carta de la manga se sacó ayer el delegado del Gobierno en la reunión que tuvo con el ministro del Interior. Un plan, desde luego, que no deja de ser sorpresivo porque no es, de entrada, normal que se decida llevar la nueva Jefatura Superior de Policía al mismo barrio del Príncipe Alfonso. Pero no que sea normal, no significa, por supuesto, que es una decisión valiente que indudablemente estará más que pensada por el delegado y su equipo cuando lo han puesto encima de la mesa del ministro. La misma cúpula de Interior, por lo visto, ha recibido de muy buena gana esta posibilidad y lo cierto es que se pondrán en marcha todos los trámites, en cuanto las disponibilidades presupuestarias lo permitan. Y la Ciudad también está por esta labor, no en vano, ya hay un terreno que lo pondrían a disposición del Ministerio del Interior a la mayor velocidad posible. En otros lugares de la Península, estas cartas utilizadas han dado buenos resultados.





