Una investigación policial ha servido para aclarar que una denuncia presentada por una menor sobre un supuesto acoso perpetrado por varios jóvenes era falsa. Así que la presunta víctima ha terminado imputada por un presunto delito de simulación del delito. La historia comienza cuando la menor denunció acompañada de su madre y ésta narró que la pupila estaba siendo acosada desde hace tiempo por un grupo de jóvenes que le hacían objeto de amenazas y les exigían dinero y que ese mismo día le habían agredido, golpeándole en la cabeza al negarse a darles dinero. La madre señaló que le habían extorsionado ya con 3.000 euros. Tras varios días de investigación y ante las múltiples contradicciones de la menor, se supo que todo era inventado. La menor tenía una relación afectiva con un joven y que le daba dinero voluntariamente.





