El presidente Vivas hizo ayer un balance de la actividad de su gobierno a lo largo del año que hoy termina. Por supuesto, habrá opiniones para todos los gustos, pero encima de la mesa se lanzaron un conjunto de medidas, de hechos que son irrefutables.
Desde luego, que a lo mejor otros lo hubieran hecho de otra manera, pero sucede que los ceutíes hace cuatro años le dieron la confianza al Partido Popular y al presidente Vivas para que llevara el timón de la nave durante toda la legislatura y dentro de unos meses se producirá el examen. Y como en toda democracia, serán los ciudadanos los que tendrán la última palabra. Pero han sido tiempos muy difíciles y los agoreros era verdad que no daban un duro por el barco. Todo eran tinieblas y ahora que las luces comienzan a aparecer en el horizonte nadie se acuerda. Pero nos encontramos con una Ciudad que tiene una solvencia financiera muy importante y una credibilidad en los mercados que, en definitiva, son quienes tienen la última palabra. Esas bases están sentadas y mientras tanto los servicios se han ido prestando de manera clara y contundente con importantes novedades como el haber conseguido el compromiso para la construcción del cable submarino, una quimera hace escasamente dos o tres años. El ejecutivo del presidente Vivas ha hecho esfuerzos importantísimos en el gasto social y de manera directa en la lucha contra la pobreza se ha triplicado el gasto desde el inicio de la legislatura hasta este momento. Se ha seguido profundizando en la labor de ayuda a la Administración General del Estado en materia de educación con la construcción del campus, la colaboración para las mil trescientas plazas escolares o el seguir soportando gran parte del convenio con el Ministerio, entre otros puntos. El año 2014 es el reinicio del pulso inversor que para Ceuta cuenta con un doble objetivo: no solamente seguir alcanzando infraestructuras que son necesarias, sino también un impulso desde el punto de vista del empleo. Hay ciento noventa millones de euros para los próximos cinco años, sin contar con los que inyectará la Administración General del Estado, cuya consecución ha sido también labor de este gobierno.





