A lo largo de los últimos años hemos sido una Ciudad donde se han tenido muchos reconocimientos cuando llegaba el Día de la Autonomía. Al menos cinco personas o instituciones cada año, con motivo del 2 de septiembre, eran recompensados a propuesta de los diferentes partidos políticos. Pues bien, cuando se aproxima la fecha en que los diversos grupos expondrán a sus candidatos, bueno sería que se tuviera en cuenta a una persona que dentro de unos días ya no estará en Ceuta, sino que se marchará destinado a Tarifa. Hablamos del quien todavía es vicario general de la Diócesis, Francisco Correro, quien durante los últimos dieciséis años no solamente se ha mostrado volcado con las necesidades de los ceutíes, sino que como reconocía el mismo presidente Vivas ha abierto las puertas de la Iglesia a cuantas necesidades le han expuesto desde los estamentos oficiales. Es un ceutí más y desde este comentario editorial proponemos que sea candidato a la recepción de una Medalla de la Autonomía para este año. Confiamos en que quienes tienen en su mano esta posibilidad sepan entender la gran labor que nuestro amigo Curro ha hecho por todo el pueblo de Ceuta, sin mirar su origen, sino su necesidad.





