La muerte del vecino del Príncipe, Karim Mohamed, acribillado a tiros en la barriada hace casi ya dos años, será enjuiciada en la Audiencia Provincial por un tribunal profesional y no por otro de jurado. Así lo había solicitado una de las Defensas de los imputados por esta causa, pero finalmente la Sala ha acordado (con dos votos a favor y uno en contra) que sean magistrados los que conformen el tribunal y no se opte por la formula de uno popular.
Todavía quedan trámites para que este proceso llegue a su última fase. Ni siquiera se conoce la calificación, ni los informes de las partes en torno a la muerte del que fuera trabajador de las Brigadas Cívicas, ocurrido en julio de 2011.
Una de las Defensas había pedido que los acusados fueran juzgados por el tribunal del jurado, pidiendo así la transformación del procedimiento de sumario ordinario que se sigue por el delito de homicidio y que instruye el juzgado de instrucción número 5. Después de que el titular de dicho juzgado dictara un auto negando dicha petición, se presentó recurso ante la Audiencia, conociéndose ahora el fallo adoptado por la Sala, integrada por los magistrados Fernando Tesón, Emilio Salinas y José Carlos Bastardés.
Son cuatro las personas que están en prisión preventiva además de un quinto imputado en libertad por la muerte de Karim Mohamed. Sus detenciones, llevadas a cabo de forma gradual y aplazadas en el tiempo, fueron perpetradas por la Policía Nacional, y desde su puesta a disposición del juez se encuentran en prisión provisional a la espera de vista judicial.
En las últimas manifestaciones prestadas ante sede judicial, los distintos detenidos han negado su participación en los hechos. En algunos de los casos tienen en su contra declaraciones de testigos que, presuntamente, vieron los hechos y en el caso de otro, existen grabaciones telefónicas en las que se les mentarían y que formaron parte de las investigaciones de la UDYCO.
La reconstrucción judicial de como se produjo el ataque a Karim Mohamed también se llevó a cabo el año pasado, con presencia de los abogados de las distintas partes para comprobar, in situ, si la acción criminal pudo realizarse tal cual se plasma en las investigaciones y, sobre todo, pudo ser vista por quienes aparecen en la causa como testigos de lo ocurrido.
La muerte de Karim Mohamed fue el precedente de otra ocurrida poco después, la del vecino de Poblado Legionario Tarek Mohamed, al que dispararon un tiro en la cabeza, sin que nunca se practicaran detenciones y llegando a archivarse el caso en instrucción ante la ausencia total de pistas que seguir.
Los casquillos hallados tras la muerte de Karim eran de la misma arma que se usó en al menos otros dos tiroteos distintos. La pistola utilizada nunca fue encontrada, como tampoco la que se ha usado en otros tiroteos registrados desde 2009 en la ciudad.






