Han cambiado las tornas y si las últimas operaciones realizadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en nuestra ciudad en relación al yihadismo han ido encaminadas a la desarticulación de células o personas que se dedicaban al envío de ciudadanos españoles o marroquíes a la zona de conflicto de Siria o Irak, en esta ocasión es distinto.
Siguiendo siempre las investigaciones policiales y lo que ha comentado hasta ahora el Ministerio del Interior estamos hablando de cuatro personas radicalizadas y que estaban dispuestas a actuar, y que incluso contaban con entrenamiento militar para cometer un atentado. Seguramente en los próximos días se irán conociendo más detalles y sobre todo cuando el lunes pasen a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 5. Por supuesto, Ceuta no es cuna de yihadistas, eso lo sabemos sobre todo los ceutíes, pero esa minoría que no está dispuesta a vivir en paz y que quiere entender la religión como un método de fanatismo y de enfrentamiento al final donde mejor están es entre rejas. Sirva estas líneas para felicitar a la Policía Nacional por este trabajo y de manera específicas a los agentes de la Jefatura Superior de Ceuta que han tenido una participación también clave en el mencionado operativo.





