El PSOE ha vuelto a cubrirse de gloria. De pronto, a escuchas de unas declaraciones de AUME que tampoco sonaban muy bien sino que posibilitaban algunas cuestiones, se descuelgan en la mañana de ayer con una rueda de prensa donde hablaban de una reducción de número de miembros de la guarnición. Lo cierto es que así se las ponían a Fernando VII. Resulta que los socialistas se han pasado ocho años acusando a los populares, de manera especial a los ceutíes, de estar detrás de campañas que eran insidiosas, desde su punto de vista y el anterior delegado del Gobierno salió en más de una ocasión a desmentir lo que calificaba de mentiras. Ahora, basándose simplemente en rumores, circunstancias impropias de utilización en la vida política, llevan el tema nada más y nada menos al Parlamento pidiendo al diputado Márquez que pregunte a sus compañeros. Más fácil, en todo caso, les hubiera resultado utilizar a sus compañeros de partido. Una denuncia que suena más a grotesca.





