El jurado del XVII Premio Convivencia Ciudad de Ceuta ha recaído en el obispo cordobés Juan José Aguirre. Para muchos quizás sea un desconocido, pero para buena parte de la República Centroafricana esta persona es su salvador, aquel que llegó desde el primer mundo a atender las necesidades de los que menos tienen.
Dejando atrás credos o religiones, un tema delicado en África y en muchas partes del mundo, el religioso ha trabajado incansablemente desde hace 38 años en este continente, dedicado a reconciliar etnias, culturas y religiones en un país arrasado por la guerra, superando el odio y la desconfianza al distinto, hacia el que no piensa igual, al que no tiene mis mismas creencias y al que tiene otros ideales distintos, han destacado los integrantes del jurado.
Un aspirante a médico que tras leer el Nuevo Testamento cambió su vocación. Con tan sólo 26 años se ordenó como cura y un año después viajó por primera vez a África, quedando vinculado a esta tierra de por vida. Allí continúa, entregando su vida a los demás en un lugar con muchas carencias y necesidades.
Ha sido este sacrificio lo que ha valorado el jurado, además de que su aportación no se ha ceñido a la vida espiritual, sino que ha forjado en este país los valores de la convivencia y la comunidad.
Una serie de acciones que lo han hecho valedor de este, más que merecido, galardón con el que pasará a formar parte de la historia de Ceuta.






