El Gobierno local ha realizado un nuevo esfuerzo en estos tiempos de crisis. Un esfuerzo que tendrá un impacto positivo tanto en el empleo como en los servicios sociales prestados al ciudadano. Con este nuevo paso del Ejecutivo los trabajadores del convenio de inmigración tendrán contratos sin fecha de finalización, lo que supone lograr la estabilidad laboral del colectivo, y por otra parte también se garantizarán las labores sociales que realizan estos trabajadores, especialmente en barriadas necesitadas como el Príncipe, San José o Benzú. La Administración local ha asumido el coste de este servicio después de que el Estado dejara de aportar su parte. Tras conocer esta decisión del Gobierno central se daba la circunstancia de que si la Ciudad Autónoma no aportaba la cantidad necesaria para mantener este servicio, los empleados no podían seguir trabajando y se podía producir una merma en los servicios que se ofrecen a la ciudadanía. Pero el Gobierno local ha realizado el esfuerzo incluyendo en sus presupuestos una partida de unos 850.000 euros para mantener los contratos de estos trabajadores, que fueron firmados la pasada semana sin fecha de finalización. Con esta gestión se han conseguido dos cosas positivas: la estabilidad laboral para el colectivo y el mantenimiento del compromiso con los servicios sociales.





