{jaimage crop="TC" /}Veinticinco años en la historia de una hermandad dan para mucho. Devoción, vivencias... Tanto que la Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Dulce Nombre de Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén, Nuestro Padre y Señor de la Sangre Orando en el Huerto, Madre de Dios de la Palma y San Juan Evangelista inauguró ayer en el Museo de Ceuta una muestra que recorre sus últimas dos décadas y media, justo el tiempo transcurrido desde que un 20 de abril de 1988 se bendijera la nueva imagen de su titular, obra de Juan Ventura.
Hasta el próximo 26 de mayo, una galería de fotografías rememora un cuarto de siglo plagado de recuerdos y emociones. La exposición arranca con la imagen del propio imaginero dando forma al Cristo y a partir de ahí devuelve a la memoria las estampas que han jalonado el último cuarto de siglo de la Hermandad. Por ejemplo, la primera salida procesional en 1988, cuando el paso tuvo que ser improvisado con los respiraderos de la Virgen de la Soledad, o la instantánea de 1989 con el paso sobre ruedas y ya con una de las nuevas figuras, la de la hebrea que los hermanos bautizarán pronto como “Sara”. La segunda figura, la del hebreo, llegaría en 1991.
A partir de ahí, por las paredes del Museo desfilan fotografías de antiguas cuadrillas de costaleros, del primer traslado desde la nueva sede en Manzanera, de un aguacero que obligó a la Hermandad a refugiarse de urgencia en la Iglesia de África en los años 90 o los Cultos Extraordinarios de 1994 con motivo del 50 aniversario de la primera estación de penitencia.
La muestra da un salto hasta el año 2000, cuando según reconocía ayer el hermano mayor, Eusebio Belmonte, “la Hermandad vive una auténtica transformación tras un periodo de altibajos”. En esa época el Misterio de la Entrada en Jerusalén es el primer paso que entra en la carrera oficial del Viernes Santo Magno. Otra imagen curiosa devuelve al espectador a 2004, cuando las obras del Puente del Cristo obligaron a las hermandades del campo exterior a alterar su recorrido, pasando junto al Club Natación Caballa. Un año después se estrenaría el paso de Misterio, adquirido a la Hermandad del Prendimiento de Almería. Una imagen de los Cultos Extraordinarios de este mismo año y una de las últimas fotografías de estudio del Cristo, obra del sevillano Daniel Villalba, completan la muestra. Junto a los fotografías, los visitantes podrán apreciar la túnica del Cristo, de terciopelo y bordada en oro, donada por los hermanos.
Eusebio Belmonte, hermano mayor de la conocida popularmente como La Pollinica, destacaba ayer su “satisfacción por una muestra que, pese a su sencillez, muestra de una forma muy gráfica la trayectoria de los últimos 25 años de nuestra venerada imagen”.






