Un conductor resultó ayer herido tras colisionar su coche contra el bordillo en la avenida San Juan de Dios. Los hechos ocurrieron a primera hora del domingo, tras una persecución policial que se inició en la Gran Vía y finalizó en el lugar del accidente, según testigos presenciales.
Además, el servicio de emergencias 112 se hizo eco de este accidente en su perfil de Facebook y Twitter, con una imagen del vehículo siniestrado. Hasta el lugar de los hechos, además de la patrulla de la Policía Nacional, se desplazaron un vehículo de la Policía Local y una ambulancia del 061 que atendió al conductor, sin embargo, este diario no pudo saber ayer en qué estado se encontraba el herido ni qué pudo causar la persecución policial. Según testigos presenciales, al parecer éste podría estar conduciendo bajo los efectos del alcohol, pero desde la Jefatura no informaron de este extremo.
La única información respecto de las circunstancias de este accidente ha sido que el conductor, al parecer, se saltó un control policial, de tal manera que al darse a la fuga, la patrulla de la Policía Nacional inició la persecución. Los hechos ocurrieron en torno a las 07:00 horas del domingo. Ésta finalizó en la avenida San Juan de Dios, cuando el conductor colisionó su coche, que presentaba daños en su parte frontal. Allí fue atendido por la ambulancia. En esta incidencia también intervinieron la Policía Local, Trace y Amgevicesa, según informó el 112 en su cuenta de Twitter.
Además, horas antes otro vehículo sufrió un accidente en la Marina al perder el control del coche.
La Casa de la Juventud cuenta desde hoy con un nuevo recurso para fomentar la…
Uno de los detenidos como parte de la ramificación gallega de la red que derivó…
Este año firmó por el equipo de su tierra. Hizo una apuesta única, en un…
Golpe al tráfico de pastillas que llegan de la Península a Ceuta para su posterior…
La Fundación AD Ceuta FC desarrolló en él pasado miércoles una emotiva actividad enmarcada dentro…
A Willy no lo eligió nadie. Fue él quien eligió quedarse. Llegó un día cualquiera…