La segunda sesión del juicio seguido contra once personas por pertenecer supuestamente a una red acusada de introducir en agosto de 2011 más de 3,6 toneladas de hachís por el puerto de Isla Cristina (Huelva), encontrándose entre ellas un agente de la Guardia Civil que fue detenido en la ciudad, acogió ayer la declaración de varios agentes tanto de la Policía como de la Benemérita. Los primeros indicaron que las intervenciones telefónicas habían servido para corroborar que el cabecilla de la red, Anselmo Sevillano, era el que “organizaba la llegada del barco”. Dijeron que hallaron muchas terminales de teléfonos, 25.000 euros en metálico y documentación falsa, pues tenía su foto y otro nombre, en los registros ejecutados.
También declaró ayer un comandante de la Guardia Civil, que lo hizo específicamente para intervenir en lo que compete a la detención de uno de sus agentes por presunta colaboración con la organización. El comandante aseguró que cualquier persona, apoderándose de la tarjeta y de la clave de este agente, natural de Ceuta pero destinado en Madrid, “podría suplantarlo” y acceder al programa informático del Cuerpo. En este caso, ha señalado que el ordenador donde se realizaron consultas sobre unas matrículas se encontraba en Ceuta, en donde se encontraba el agente que en esas fechas se encontraba de baja. A este comandante se le preguntó si habría algún detector de huella dactilar para conocer a la persona que realizó esta consulta, diciendo que “hoy día no es posible”.
El agente siempre ha negado cualquier relación con estos hechos. Lo ha hecho ahora en sede judicial y lo hizo cuando fue detenido por la Policía Nacional, que pidió que se personara en el cuartelillo de Hadú.
La sesión judicial, la tercera del proceso, continuará hoy, quedando el caso visto ya para sentencia.





