La Guardia Civil encontró el hachís oculto en el tubo de escape del coche que conducía.
Un hombre fue condenado ayer a cumplir tres años y un día de prisión como autor criminalmente responsable de un delito contra la salud pública. La jueza del Penal uno le impuso además la obligación de pagar una multa de 10.068 euros, aunque el acusado se declaró insolvente durante el acto del plenario, por lo que previsiblemente deberá cumplir tres días más de prisión en concepto de responsabilidad personal subsidiaria.
Los hechos que se le imputaron al acusado tuvieron lugar el día 26 de mayo en la estación marítima. La Guardia Civil apostada en el control antidroga detuvo al acusado cuando éste se disponía a embarcar en un ferry con destino a Algeciras conduciendo un coche en el que había ocultos casi siete kilos de hachís. La sustancia estupefaciente iba oculta en el tubo de escape del vehículo y se distribuía en 735 cápsulas.
El acusado se conformó con la pena que le ofrecía la representante del Ministerio Fiscal, que rebajó considerablemente sus pretensiones.





