El acusado reconoció que había cometido el delito y se conformó con la pena que le ofrecía el Ministerio Fiscal.
La magistrada del juzgado de lo Penal número uno dictó ayer sentencia firme condenatoria contra un joven acusado de cometer un delito contra la salud pública, recogido en los artículos 368 y 369.6 del Código Penal. La pena que se le impuso consistió en tres años y seis meses de prisión más una multa de 52.001 euros con una responsabilidad personal subsidiaria de tres días en caso de impago de la citada cantidad económica.
Los hechos por los que el hombre fue condenado tuvieron lugar el día 16 de abril de este mismo año en la estación marítima de la ciudad. La Guardia Civil destinada en el control antidroga del preembarque de vehículos arrestó al joven cuando intentaba entrar con su vehículo en un ferry con destino a Algeciras. Según el escrito de acusación, el perro guía de la Benemérita habría detectado la presencia de sustancia estupefaciente en el interior del coche. Tras pasar por el taller de la Guardia Civil se sacaron 35,8 kilogramos brutos de resina de hachís que se encontraban ocultos en el interior de los asientos del coche y en los huecos naturales. El posterior análisis de la sustancia extraída corroboró que ésta tenía un índice de pureza del 12,43 por ciento, lo que situaría su precio en el mercado en torno a los 52.000 euros.
El acusado reconoció la comisión del delito y se conformó con la pena que le ofrecía el representante del Ministerio Fiscal, quien rebajó sustancialmente la petición de cárcel que había realizado al eliminando todo lo referente a la adquisición de la droga en Marruecos y su posterior introducción en España. La jueza declaró firme la sentencia cuando comprobó que nadie iba a recurrir.





