El acusado reconoció los hechos y se conformó con la pena que le ofrecía el Fiscal.
El magistrado del juzgado de lo Penal número dos dictó ayer sentencia firme condenatoria contra un hombre acusado de cometer un delito contra la salud pública, recogido en el artículo 368 y 369.6 del Código Penal. La pena que se le ha impuesto consiste en tres años y cuatro meses de prisión más el abono de una multa de 25.376 euros con tres días de responsabilidad personal subsidiaria, es decir, arresto sustitutorio, en caso de impago. El acusado deberá cumplir estos tres días al declararse insolvente a la finalización de la vista oral.
Los hechos por los que el hombre fue detenido tuvieron lugar el pasado mes de septiembre en la estación marítima de la ciudad. La Guardia Civil que se encuentra en el puesto de control de preembarque del puerto detuvo al hombre cuando intentaba ingresar en un ferry que se dirigía a la península a los mandos de un coche. El perro guía detectó la presencia de sustancia estupefaciente en el interior del vehículo y durante el posterior registro del mismo se extrajeron 17,7 kilogramos de resina de hachís preparada para su transporte. El posterior análisis de la droga reveló que su índice de pureza era del 6,79 por ciento, lo que situaba su valor en torno a los 25.376 euros.
El acusado reconoció la comisión del delito y, consecuentemente, se conformó con la pena que le ofrecía la representante del Ministerio Fiscal. Este acuerdo le supuso una rebaja considerable en la pena de prisión a la que se enfrentaba. El juez declaró firme la sentencia al final del juicio.





