Por desgracia son ya varios los jóvenes que han muerto durante la práctica de actividades submarinas en las aguas ceutíes. En el recuerdo queda la desaparición de muchos de ellos, viniendo a engordar unas listas que esconden y ratifican la peligrosidad de aquellas prácticas de riesgo. Las tragedias vinculadas con el mar afectan a una sociedad, la caballa, muy vinculada a estas historias que sufre, en común, desgracias que terminan siendo colectivas. La pérdida, ayer, de un joven de 24 años mientras hacía pesca en apnea devuelve a la actualidad los consejos, las advertencias lanzadas por quienes tienen más experiencia en este tipo de actividades. Los clubes de buceo, conocieran o no al fallecido, se encuentran de luto y reactivan, de nuevo, los debates en torno a los cuidados que debe haber sobre estas actividades. Son mensajes repetidos que acostumbran a recordarse justo en los momentos en que ya nada puede hacerse por salvar una vida. La muerte de Jesús Lladó la sienten hoy sus familiares, sus seres queridos, pero termina siendo una tragedia, una lástima colectiva porque quien más quien menos ha tenido de cerca la pérdida de un ser querido en estas circunstancias.
La Liga Nacional de Fútbol Profesional (LNFP) de Marruecos ha tomado una decisión drástica tras…
Penúltima cita en el Molina en Segunda División para la UA Ceutí. El conjunto DE…
El Instituto Ceutí de Deportes (ICD) ha hecho pública recientemente la resolución definitiva de los…
Las selecciones Sub-12 masculina y femenina de Ceuta han completado este sábado 2 de mayo…
El CN Rubí amarga el sueño europeo del Club Natación Caballa de Ceuta de clasificar…
La reciente crítica al supuesto “desmantelamiento progresivo” del Hospital Universitario de Ceuta merece una lectura…