Buena compañía, aperitivos y ropa cómoda para pasar una jornada campestre. Es lo que les espera a muchos vecinos de Ceuta en la mochila, una festividad muy conectada con la naturaleza.
Sin embargo, para disfrutar plenamente de un buen día, es necesario que el espacio esté preparado. Contar con un entorno despejado, transitable y seguro es posible gracias a las labores anteriores a la fecha señalada.
Vestidos con camisetas verdes, rastrillo o motosierra mecánica en mano, veinte operarios de Brigadas Verdes se encargan de allanar los caminos. Comenzaron hace dos semanas y, entre esta y la siguiente, tendrán todo listo. La meta fijada es que todo finalice antes del uno de noviembre.
Infierno
Repartidos en diferentes puntos del sendero, se centran en cortar o recoger. El trayecto pertenece al pantano del Infierno, enclave en el que efectúan sus últimos esfuerzos. Ya terminadas las tareas en el Renegado, ponen el foco en este.
Los puntos que más atención requieren son las cunetas de la calzada, donde se han abierto paso los arbustos y la maleza. Aunque la naturaleza no entiende de límites y conquista terreno, tener un control es preciso.
Ali Hamido, coordinador del grupo, reconoce que en esta ocasión la densidad de la vegetación es mayor, un hecho que está conectado con el cierre del recinto durante una buena temporada. Él y sus compañeros estuvieron anteriormente ahí, pero efectuaron acciones elementales. Esta segunda visita les permite hacer más y en mayor profundidad.
Sin la retirada de excedentes, se dificulta pasar a pie y en coche o sentarse en un claro. Es por ello por lo que limpiar los alrededores es fundamental para un día de alta afluencia como lo es la mochila. “Debemos adecuarlo, sobre todo, de cara al invierno. La gente viene mucho al campo. Esto facilita que se dé paseos sin problemas”.
Desprendimientos
Más allá de la comodidad existe otra motivación para cuidar de los montes. Mantenerlo permite evitar riesgos para las personas. Los empleados a cargo de los dos espacios se cercioran del estado de los árboles para anticiparse a desprendimientos.
De hecho, este año ya han actuado sobre algunos. El Infierno no ha requerido apenas intervenciones a diferencia del Renegado, donde sí ha habido más incidencias. “Aquí solo hemos visto un eucalipto inclinado. Era un peligro. Lo hemos quitado”, explica Hamido.
Varios ejemplares han sido serrados en el otro pantano por su situación. De hecho, otros se han desplomado de forma natural. “Hemos quitado algunos porque estaban para caerse. Mientras trabajábamos ahí un par lo hicieron. Uno de ellos casi no lo hace de milagro sobre un operario”, menciona.
Un seguro contra incendios
“Estar durante mucho tiempo cerrado sin ningún mantenimiento ha provocado que lo encontráramos en malas condiciones. Nos pusimos manos a la obra en el terreno. Ahora está bien”, comenta.
Poner en jaque el avance de malas hierbas también tiene otro cometido. Es un seguro ante incendios ya que, al retirar pastos más secos, es más difícil que un fuego cobre virulencia o se extienda.
Este mismo motivo es el que lleva al coordinador del grupo de Brigadas Verdes a hacer hincapié en la recogida de las ramas cortadas. Las depositan en contenedores que posteriormente son trasladados a la planta de Urbaser.
Residuos y concienciación

Afortunadamente, no se ha observado restos o basura tirada. Sin embargo, ello no significa que estén siempre impolutos. Es más, Hamido traslada que, ya terminada la mochila, tendrán que acudir de nuevo para limpiar.
Las labores no solo se limitan a esta festividad. Cada vez que se celebra una prueba deportiva o se avecina un evento de alta participación en la zona, Brigadas Verdes coge rastrillo, pala y otras herramientas para despejar los entornos.
“Hace no mucho se celebró una carrera. Vimos muchos residuos. Muchos que suben comen y lo dejan todo en cualquier sitio. Es triste, pero nuestra función es dejarlo todo bien”, señala.






Por favor que no hagan un destrozo co la naturaleza.
Los de Tragsa estan limpiando la zona tmb eh .. que de ellos no se habla
Pues la limpieza no esta todo el año, yo subo bastante al monte y brilla por su ausencia. Dos cosas una que hay gente que ensucia, y otra falta de papeleras y contenedores..cuando subimos al campo a pasar un día la basura la traigo en mi coche hasta algún contenedor. Y otra cosa muchas veces hemos llegado al campo y hemos tenido que quitar toda la basura que otros dejan. Así que menos flores