El Centro Unesco imparte estos días un curso de educación afectivo sexual y derechos humanos, “para todas las mujeres que tengan inquietudes y quieran acercarse, no nos cerramos a nadie”, explica la psicóloga y coordinadora del proyecto.
Además de este curso,que se desarrollará hasta el viernes, el Centro despliega muchos más sobre diversidad cultural y multiculturalidad. Cursos que se irán desarrollando en el colegio Las adoratrices, en el local social de la asociación de vecinos del Sardinero y en el propio centro Unesco.
El curso que imparte actualmente Blanch está empezando a desprender conclusiones. Cuenta la psicóloga que en su mayoría, las alumnas con las que cuenta en este taller sobre educación afectivo sexual son musulmanas, “alguna cristiana también, pero más musulmanas”.
Dice que el intercambio de culturas aquí, entre la veintena de participantes, es muy importante. “Porque la sexualidad femenina en el Islam, que es muy activa, no se conoce”.
Blanch espanta los estereotipos. “Las mujeres, sexualmente, son muy valoradas en el Islam”, esgrime Gloria Blanch, al tiempo que agradece la participación de estas mujeres, en el curso.
Otro de los retos de estos cursos, además del intercambio de ideas y fomentar la integración, “ya que a este centro vienen algunas mujeres de Marruecos y les cuesta mucho integrarse, no conocen el idioma, y aunque la Ciudad ofrece muchos recursos, a ellas les cuesta bastante”, explica la psicóloga y coordinadora de estos cursos, es la creación de una Red de Voluntarias.
“Queremos que estas mujeres establezcan lazos y debates, que no se quede aquí solo, en los talleres, y que ayuden a quienes tienen difícil la integración”, resume Gloria Blanch.





