Empresa y sindicatos llegan a un preacuerdo que prorroga el convenio hasta 2017. Sube el plus de transporte y los salarios, pero encima de la mesa se queda las plantillas de los fines de semana y los ex de Contenur.
Un preacuerdo ‘in extremis’ ha dejado en suspenso la huelga de la limpieza convocada por los sindicatos. Así se lo comunicaron el presidente del Comité de Empresa, Francisco Mur, y el representante de Trace, Carlos García Selva, ayer al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y al consejero de Medio Ambiente, Emilio Carreira, en una reunión en el despacho presidencial. A pesar de que todas las partes expresaron su satisfacción desde el Comité de Empresa no acabaron del todo contentos con el preacuerdo. Algunos puntos que reivindicaban han quedado encima de la mesa, al menos, hasta después de Semana Santa. De ahí ese sabor agridulce de un acercamiento de posturas en el que el contento es generalizado por el hecho de que no vaya a haber huelga.
La negociación no ha sido fácil, sino todo lo contrario. Así lo reconocieron sindicatos y empresa en declaraciones a los medios de comunicación. El representante de Trace, Carlos García Selva, recalcó que la empresa “ha puesto todo lo que está en su mano desde el punto de vista económico, también”.
El presidente del Comité, Francisco Mur, explicó los detalles del preacuerdo que solventan los aspectos económicos en tanto que se aumentará un 50% el plus de transporte y la subida salarial será de un 1% a partir del 1 de enero de 2017. El convenio será válido los próximos dos años, como así han acordado y se han quedado fuera dos aspectos fundamentales para el Comité, la ampliación de jornada laboral de los 53 operarios de los fines de semana y la inclusión de los 18 trabajadores de ex Contenur en el convenio de limpieza.
Por una parte, Mur dijo estar contento con la subida del plus de transporte, pues los trabajadores deben recorrer todos los días 17 kilómetros hasta la base de Trace, y con la subida salarial. Cabe recordar que reivindicaban un 5%, pero esta cifra era negociable. Igualmente Mur recordó que en un principio las pretensiones de la patronal eran inasumibles en tanto se recortaban derechos adquiridos por los trabajadores.
Plantilla de fin de semana
Uno de los asuntos que han quedado encima de la mesa, en tanto a que es un problema exclusivo de Trace y no del convenio colectivo, es la ampliación de la jornada laboral a 35 horas de los operarios de los fines de semana. Mur indicó que, por el momento, es “inviable” para la empresa asumir el millón de euros que supondría esta medida, pero aseguró que se buscarán fórmulas para que estos trabajadores, en total 53, puedan ver aumentada sus horas.
En este aspecto, el representante de Trace indicó que se buscará el encuadre de estos operarios para que puedan también trabajar “entre semana”. La idea es que exista una sola plantilla a jornada completa que cubra el servicio de lunes a domingo y dar por zanjada la situación actual. Reconoció que existen dos plantillas, una a completa de lunes a viernes y otra a media jornada los fines de semana.
Además parte de esos trabajadores pasarían a jornada completa a medida que se vayan produciendo las jubilaciones previstas en los próximos años.
Contenerilización
El segundo asunto que ha quedado aplazado en la negociación es la integración de los 18 operarios de contenerilización, ex Contenur, en el convenio de la limpieza. Esta fue una reivindicación sindical, que considera que a estos operarios no les corresponde estar en el convenio de químicas, como actualmente.
Empresa y sindicatos han acordado aplazar este asunto en tanto está pendiente de una sentencia judicial. Hace dos semanas se celebró el juicio en el Juzgado de lo Social y ambas partes esperarán a conocer la decisión judicial.
Por último, el representante sindical, Francisco Mur, lamentó que en ningún momento del conflicto, la Ciudad haya mediado, aún sabiendo la “preocupación e intranquilidad” que tenían en el seno del Gobierno local por la huelga convocada.






