Categorías: ColaboracionesOpinión

Los sucesos de Ifni en las Cortes

Me veo obligado a salir en defensa de la verdad porque, recientemente, en las redes sociales, un chiquilicuatre de no más de 30 años se atrevió a decir públicamente falsedades y mentiras sobre que los muertos de la Guerra de Ifni fueron 300, cuando yo tengo en mi poder la relación de bajas de la Tercera Sección de Estado Mayor, desde noviembre de 1957 a julio de 1958, donde las bajas fueron 184 muertos, 500 heridos y 54 desaparecidos, de los cuales hay que descontar a 40 que fueron los prisioneros españoles en manos de Marruecos, liberados año y medio después de su captura. Resulta inconcebible que personajes de esta catadura, que no tienen calificativo, insulten a la historia.

Todavía, con alguna frecuencia, se puede comprobar cómo algunos energúmenos, auténticos ‘maestros de la ignorancia’, de la estupidez y resentidos con un odio exacerbado, se encuentran instalados entre el tonto y el impertinente. Son los que vierten en panfletos que aquella guerra de Ifni-Sáhara fue silenciada y que, en opinión de ellos, parece ser que en 1957/58 en España todos éramos ciegos y sordos, cuando las hemerotecas son testigos de las noticias que figuran en los sucesivos días que duró la campaña.

Ministro del Ejército, teniente general Antonio Barroso y Sánchez-Guerra, diciembre de 1957.

El ministro del Ejército ante las Cortes Españolas

Pocas horas después del 3 de noviembre de 1957, Radio Nacional de España daba la escueta noticia de que bandas rebeldes habían atacado los territorios del África Occidental Española.

Hoy, cincuenta años después, ahí están los hechos para el que quiera comprobarlos, donde figuran en prensa, narrados de forma muy sucinta, los ataques perpetrados contra nuestras tropas. Hay que entender y, eso es común en todos los ejércitos del mundo, que en las acciones de guerra las noticias que se facilitan son como tienen que ser, de facilitar los menos datos posibles que puedan ser útiles al enemigo.

Un folleto de 16 páginas, editado por las Cortes españolas el 21 de diciembre de 1957, reproduce el discurso del entonces ministro del Ejército, teniente general Antonio Barroso y Sánchez-Guerra. En el mismo explicaba ante los procuradores y su presidente, Esteban Bilbao Eguía, el origen de dichos ataques y, más lejos, el antes y el después.

Comprobando sus palabras, el ministro del Ejército quiso ser claro y breve, y afirmaba que no podía ser brillante porque, al fin y a la postre, es lo que manda nuestro reglamento militar cuando de redactar un informe se trata.

En su exposición ante las Cortes españolas, así se expresaba: “la opinión pública quedó estupefacta cuando en los postreros días de diciembre de 1957, un comunicado de mi Ministerio hace público el ataque alevoso contra un territorio de nuestra soberanía. Nada hay que conmueva tanto las fibras íntimas del pueblo y del Ejército, que se honra también en ser pueblo, como la ingratitud. Es ingratitud las agresiones del que a sí mismo se llama Ejército de Liberación, y en buena parte está constituido por marroquíes, osados a disparar sus armas contra el de la Nación, para la cual sólo motivo de agradecimiento debieran tener. De la Nación, correcta y generosa, que ahora más que nunca, más que indignación, siente dolor y pena por el pago recibido a sus desvelos”.

“Especialmente en los territorios del África Occidental Española, España elevó el nivel de vida de sus escasos pobladores, a los que sacó de la miseria en que se debatían, transformando el terreno árido de la zona desértica en huertas de cultivo donde se instalaron granjas experimentales y agrícolas, para facilitarles el bienestar de sus habitantes. Se construyeron viviendas, hospitales, servicios sanitarios, volcando sobre ellos la fecundidad creadora de una Nación, madre de más de veinte pueblos”.

El entonces ministro del Ejército, Antonio Barroso y Sánchez-Guerra, quizás lo pudo decir más alto, pero no más claro. Lo que España estaba haciendo por estos territorios y sus habitantes, y la descarada ingratitud de una nación vecina, como es Marruecos, que en cierta parte toleraba y, hasta incluso ayudaba a dichas bandas rebeldes que atacaban los territorios de África Occidental Española.

Portada del folleto del discurso sobre Ifni en las Cortes Españolas, del entonces ministro del Ejército.

El valor estratégico de Canarias

En aquella jornada del 21 de diciembre de 1957, el ministro del Ejército, Antonio Barroso y Sánchez-Guerra, vino a recordar que, muchos años antes, desde el almirante Nelson (que quiso apoderarse de Tenerife y salió derrotado), y muchos años después, en la II Guerra Mundial, las grandes potencias mundiales, lo mismo Alemania que Inglaterra, tenían sus planes sobre el papel para ocupar el Archipiélago Canario.

Ante las Cortes españolas, sobre el valor estratégico de Canarias, en aquella jornada, así habló el ministro del Ejército: “para nadie es un secreto la importancia estratégica de las Islas Canarias, que en el último conflicto mundial causara la preocupación de los ejércitos aliados y de los más cualificados gobernantes, como podrá haber comprobado quien haya leído las memorias de Sir Winston Churchill. El Archipiélago Canario está ligado estratégicamente a las costas africanas de las que tan sólo las separa un centenar de kilómetros. Diré de pasada que el mantenimiento del orden, el progreso y la prosperidad de las Islas Afortunadas, ha sido siempre de especial preocupación por parte de la España peninsular. Volviendo al orden estratégico, el Archipiélago Canario y la zona costera africana constituyen un conjunto de incalculable valor para quien los posea; las Islas representan un lugar estratégico en que puede asentarse un poderío naval de primer orden, el desierto es el trampolín del dispositivo de seguridad aéreo”.

Palabras de ayer que cobran más vigencia en la actualidad, y que las autoridades de la Nación deberían tener muy en cuenta, en cuanto a dotar de medios de defensa, tanto humanos como materiales, para no tener que lamentarse en un futuro.

Sobre los atacantes, el ministro del Ejército continuaba en las Cortes y así lo explicaba: “el Ejército de Liberación es el arma sabiamente esgrimida por los intereses extranjeros y quienes dentro del país desean favorecerlos o aprovecharse de ellos”. El mismo ministro se preguntaba esto: “¿quién paga la munición y mantiene a estas fuerzas irregulares? Cualquiera que sea la respuesta aparece una responsabilidad clara, sobre quienes por impotencia o por complicidad lo toleran. Yo no soy el más indicado para cantar las alabanzas; ellos, los soldados españoles con su entusiasmo han bordado con eficacia todas las operaciones, y destacar, muy especialmente, a esa juventud de soldados que a las órdenes del general Mariano Gómez-Zamalloa, oficiales y suboficiales, han dado pruebas de un heroísmo y de un alto espíritu”.

Cerraba dicha sesión el presidente de las Cortes españolas, expresando el testimonio de condolencia para las madres, esposas y familiares de nuestros muertos de la Patria.

Entradas recientes

Querida Ceuta

Hoy otro médico se despide. Por motivos personales he decidido renunciar a mi contrato y…

19/10/2026

Las obras en el espigón del Tarajal: ni una piedra colocada tras la invasión

El Gobierno de Ceuta lo tiene claro. Quiere ver la obra del espigón del Tarajal…

19/10/2026

No hay sorpresas en el PP de Ceuta: Vivas será el candidato a las elecciones 2027

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha confirmado que será candidato del PP a…

19/10/2026

Inundaciones en Ceuta tras las lluvias: la alerta amarilla sigue este lunes

La previsión meteorológica de este lunes 19 de octubre mantiene a la ciudad de Ceuta…

19/10/2026

La Policía detiene en la frontera del Tarajal a un turco reclamado por Francia

Agentes de Policía Nacional han detenido en la frontera del Tarajal, que separa Ceuta de…

19/10/2026

Un grupo de menores intenta ‘ocupar’ la playa del Trampolín

La Playa del Trampolín en Ceuta ha sufrido un nuevo intento de ocupación por parte…

19/10/2026