Ceuta Ya! exige que las notas de los exámenes para optar a 15 plazas de peón en Servilimpce se hagan públicas. En una ciudad marcada por críticas de enchufismo y desconfianza, esa petición es, sin duda, la más acertada.
La Ciudad no puede mirar para otro lado. No puede ni debe. La transparencia es la máxima que debe primar en todo, pero más cuando se habla de empleo.
Cuesta mucho que la ciudadanía crea que todo se hace de forma limpia, más en una ciudad pequeña en la que todo se sabe antes y todo termina compartiéndose, tanto lo bueno como lo malo.
Servilimpce lleva tiempo en el punto de mira por su gestión. Muchas de las críticas recibidas forman parte de ese runrún con el que nunca se va a terminar porque hay muchos intereses detrás. Cierto, pero con lo que sí se puede acabar es con el recelo a que los procesos de contratación, con las dudas a que todo sea limpio.
Se puede acabar con ello enarbolando la transparencia con todo y en todo, también con las notas.
Se puede acabar así con valoraciones de más nivel que las ofrecidas por el vicepresidente Alejandro Ramírez a la hora de responder, por ejemplo, a las denuncias hechas por la presencia de aspirantes que llevaban relojes inteligentes.
Para eliminar la sombra del chanchullo, de los enchufes y de los claros atentados a la transparencia solo hay que responder con claridad, sin dudas, sin nada que esconder y presentando todas las puntuaciones para que nadie dude ni denuncie. Esto es bueno no solo para la administración, sino para los propios aspirantes y el ciudadano.







La sombra de un chanchullo? No señorita, CHANCHULLO con todas las letras. Que yo fui uno de los afectados por esta empresa trilera.