La Campaña de Captura, Esterilización y Retorno (CER) de los gatos que viven en la calle, que la empresa Tragsatec está llevando a cabo en la ciudad, diga lo que diga la consejera Nabila, sí que ha bajado el ritmo, y mucho.
Lo primero es que no hay veterinario/a coordinador/a desde hace bastante tiempo, y es de suponer que en el pliego de condiciones era obligatorio que contasen con un veterinario que coordinase todo.
El importe que el Ayuntamiento ha pagado a Tragsatec ronda los 180.000 euros, una cantidad suficiente para que tengan SIEMPRE a un veterinario coordinador y a varios trabajadores que se ocupen de capturar a los gatos, llevarlos al veterinario, recogerlos, etcétera.
¿Qué está pasando para que una voluntaria sea ahora quien está capturando a los gatos y llevándolos al veterinario? ¿Está cumpliendo Tragsatec con la encomienda que le hizo el Ayuntamiento?
¿Por qué le dicen a la voluntaria que solo puede coger dos gatos por día? ¿Por qué no siguen los trabajadores de Tragsatec el mismo ritmo de esterilizaciones que llevaban desde el principio? ¿Será porque les han dicho que bajen el ritmo para llegar a final de año con la misma encomienda? Bajar el ritmo de la CER es no tener ni idea de cómo se hace una campaña CER para que dé un resultado efectivo.
Lo que denuncia en los medios de comunicación el PSOE sobre la CER es totalmente cierto. Y, en el caso de que no lo fuese, que lo demuestren con datos y no diciendo pamplinas una detrás de otra. Que la consejera de Sanidad, Nabila, publique claramente cuántas esterilizaciones se han hecho en este último mes y quiénes han sido las personas que han capturado a esos gatos. Que lo haga, y detalladamente, con datos confirmados y contrastados, nada de palabrería barata que solo perjudica a los pobres gatos que viven en la calle.
Ya es hora de que el Partido Popular, que lleva 25 años gobernando y desatendiendo a los gatos callejeros, se tome en serio todo lo relacionado con el bienestar animal en general y con la superpoblación de gatos que existe como consecuencia de su dejadez durante estos 25 años.
No sé qué sería de los gatos que viven en la calle si no fuese por las cuidadoras y cuidadores de colonia, que le hacen el trabajo al ayuntamiento y se gastan su propio dinero en alimentar a los animales, muchas veces siendo personas pensionistas o en paro.
Le recuerdo a Nabila, consejera de Sanidad Animal, que hace bastantes meses se nos convocó a una charla para cuidadores y cuidadoras de colonias, y usted, por motivos de su agenda tan apretadita, no pudo asistir. En su nombre nos pidieron disculpas por no haber podido venir, pero nos aseguraron que en la reunión que se celebraría en septiembre sí acudiría para hablar con nosotros. ¿Sabe usted qué ha pasado, Nabila? Se lo digo: estamos a finales de noviembre y no se ha hecho ninguna reunión más, y no hemos tenido la oportunidad de decirle algunas cosas a la cara.






