Jordi Navarro, guitarra de ‘Cyan’ repasa diferentes asuntos para ‘El Faro’ antes de actuar a la 1:00 de la noche en ‘La Sala’ Cuando al otro lado del hilo telefónico la voz contesta, justo en ese preciso instante, al fondo suena una música que, poco a poco, se va difuminando, apagándose en el ambiente: "¿Se puede pedir más?", pregunta Jordi Navarro, guitarra de Cyan, banda que actúa a la 1:00 de la noche en 'La Sala', "yo creo que no: música, sol y una birra", se responde.
Se encuentra en Sevilla, junto a Gorka, Sebas y Javi, sus compañeros de formación, ciudad en la que la noche anterior actuaron: "La gira está yendo de maravilla y eso que está la cosa difícil y la lucha por encontrar nuevo público al que le guste nuestra música es compleja porque ahora las personas van a los conciertos de sus grupos preferidos y no tanto a experimentar, de ahí que esa figura de la persona que va a un concierto a ver si le gusta un grupo que no conoce se haya perdido".
¿Y qué público se encontrará la banda barcelonesa en Ceuta? "Suena a tópico y a peloteo pero las dos veces que hemos estado allí, vimos a una gente espectacular, personas animosas, con ganas de pasarlo bien, de olvidar la rutina del día a día, de soltar el estrés a base de saltos", todo ello escuchando unas hermosas melodías, marca de la casa, y unas letras más poderosas y valientes que nunca, tal y como explica el guitarra: "Meter crítica social en este disco era imprescindible, las personas que pueden llegar a más gente deben de tener casi por obligación transmitir valores, servir de altavoz para que los que mueven el hilo sepan que hay sectores de la sociedad que no entienden qué está pasando".
No obstante, y pese a este marcado carácter social que 'Cyan' le ha imprimido a las letras de 'Delapso', el tercer disco de la formación que presentaron hace poco más de un mes, "la música", cuenta Jordi, "sigue mostrando un estilo igualmente cuidado".
En este sentido, el guitarra considera que "las letras y la música tienen la misma importancia pues por muy buena que sea una letra si no la acompaña una música potente ésta se desvirtuaría y viceversa, de modo que siempre hemos tenido muy claro que letra y música deben de ir de la mano".
Letra, música, ¿y corazón? "Esto es lo más importante", responde al momento, "creo que ponerle pasión a lo que uno hace es la clave de que un grupo transmita, igual nosotros no somos la alegría de la huerta pero tocamos dejándonos la piel en cada canción, lo que hacemos nos flipa a tope y la canción que no nos emocione, no la hacemos porque, de hecho, sin pasión no existiría la buena música".
Tal vez en este punto en el que Jordi da un trago a la cerverza, el lector se pregunte si su canción preferida sonará esta noche: "Tocaremos casi dos horas, tiempo suficiente para que hagamos un repaso a toda la trayectoria del grupo y por supuesto para que podamos presentar las nuevas piezas", de modo que seguro que no faltarán canciones como 'Frovocador', que contiene el involuntario eje temático del disco; o 'Síndrome de París', que narra el exceso de expectativas y el inconformismo latente en las pequeñas parcelas; o 'Ballet mental', otra de las perlas de un disco creado "para ti", resume el guitarra.






