La situación que se vivió ayer en el campamento sirio, por las dudas de que pudiera existir una plaga de pulgas, lo cual quedó demostrado que no era así a los pocos minutos, sirvió para comprobar como los distintos servicios de la Ciudad Autónoma están cumpliendo con sus obligaciones en relación con este grupo de personas que llevan ya más de tres meses asentados en el mismo lugar.
Además de lo conocido ya sobre el Área de Menores está encima de los niños que allí están y que realizan controles periódicos para asegurarse de su buen estado de salud en todos los sentidos, por su lado, la Consejería de Sanidad igualmente realiza actividades de inspección para que no vaya existir en algún momento algún problema derivado de salud pública. En las reuniones que se mantuvieron con el presidente Vivas, dos durante la jornada, se ha acordado reforzar aún más estas inspecciones y más en unos momentos donde el calor aprieta y mientras se resuelve el expediente que se comenzó a tramitar hace más de un mes para tener todas las cartas en la mano que permitieran realizar un desalojo de este campamento, donde ahora mismo quedan algo más de cincuenta personas. Lo que funciona es mejor no tocarlo.





