Noticias

El Servicio Marítimo al límite que no ve Marlaska

Las muertes de dos integrantes de esta unidad han reabierto una herida que lleva sangrando tiempo | AEGC reclama más material y personal | A los agentes del Marítimo le espían todos sus movimientos en base

Las muertes del capitán Jerónimo Jiménez y el agente Germán Pérez tras una persecución a una narcolancha en aguas de Huelva han puesto de nuevo el foco en la operatividad del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. No solo en el que ha recibido el azote más cruel con el fallecimiento de dos compañeros, sino el adscrito a otras comandancias, también la de Ceuta.

Interior mantiene al límite estos servicios. Sobre el papel, el Ministerio bajo la batuta de Fernando Grande-Marlaska se enroca en una suerte de datos y estadísticas para que la balanza se posicione a su favor, pero en el terreno las cosas no pintan igual de bien. Ese límite no lo ve.

El día a día recoge situaciones extremas que en demasiadas ocasiones no salen en los medios de comunicación. No trascienden, tampoco se denuncian. Terminan callándose formando una auténtica bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento. En el disparadero están siempre los agentes.

A los integrantes del Servicio Marítimo de Ceuta les cuentan todas sus embarcaciones como operativas. Oficialmente no se miente con tal aseveración porque se pueden arrancar, pero lo que no trasciende es a qué precio y con qué mimbres disponen para abordar situaciones de riesgo.

Marlaska asegura que todo va bien, pero los agentes no dudan en confesar que están “jodidos” de todo. Con las embarcaciones que tienen no pueden hacer más de lo que llevan a cabo. “Es como ir a una emergencia a 15 kilómetros por hora”. Salen sí, pero en qué condiciones. Eso es lo que no se cuenta, pero se vive.

Inmigración, al 100% en la autopista del narco

Su labor la absorbe prácticamente al 100% la constante presión migratoria ejercida sobre las dos bahías. Salvan vidas con medios tanto escasos como básicos, los mismos que deben emplear para intentar abortar los trayectos de los traficantes de personas que empiezan a hacer su agosto con motos de agua y recreativas.

Mientras esto sucede, el narco sigue. La autopista del Estrecho la explotan a modo de ruta las narcolanchas que parten cargadas de hachís en una burla constante al control.

El eje Ceuta-Algeciras lo tiene que controlar el Servicio Marítimo destinado en ambas zonas disponiendo de un número de embarcaciones demasiado limitado.

A esta situación extrema se suma el hecho de que los narcos disponen no solo de apoyos en el mar suficientes como para escapar, sino que además portan armas de guerra para su defensa.

Ellos, los traficantes, van siempre por delante. Lo hacen disponiendo de más y mejores embarcaciones, pero, además, contando con la información constante sobre los movimientos que llevan a cabo los guardias civiles. Qué patrón está operativo, cuándo salen de base, qué parte están controlando.

Los espías del Servicio Marítimo

Si cuando tenían la base en el puerto deportivo eran espiados desde la parte del Paseo de las Palmeras, ahora el Servicio Marítimo se ve expuesto a una radiografía continuada de todos sus movimientos en el puerto pesquero.

En la operación Barquera, desarrollada por la Benemérita a finales del año pasado, se dio buena cuenta de esta situación, toda vez que se captó a varios de los detenidos haciendo labores de control a los agentes del Servicio Marítimo. Les marcaban todos sus movimientos.

Los que espiaban a la Guardia Civil se situaban en puntos concretos como la playa de la Bolera para observar la salida de las patrulleras de la bocana y todo el canal de navegación.

Otros se posicionaban justo frente al puerto pesquero para espiar los movimientos de los agentes más próximos. Si veían algún movimiento extraño alertaban al lanchero para abortar cualquier salida.

Eran labores de contrainteligencia y vigilancia para conocer las patrulleras del Servicio Marítimo de Ceuta e incluso poder constatar cuáles pueden ser los horarios más frecuentes en los que se sale con embarcación y cuál puede ser su capacidad de reacción.

La demanda constante de AEGC

AEGC lleva años reclamando medidas. Tras las muertes de los dos agentes del Marítimo, la asociación lamentó que, todavía, no se hayan adoptado las medidas necesarias para acabar con la presencia de el narco en el litoral andaluz donde campan a sus anchas.

La receta es básica: más material, personal y legal para los agentes. Pero no llega, eso a pesar de que el Gobierno reconozca la existencia de 600 narcolanchas y se haya armado un sistema de abastecimiento para que continúen en el mar sin problemas.

A poco de iniciarse un verano que igualará o superará en presión al anterior, la situación del Servicio Marítimo no varía a pesar de las promesas de un Ministerio que hace aguas a base de golpes.

Entradas recientes

Más de 200 inmigrantes llegados a Ceuta han sido expulsados tras ser detenidos por delinquir

Más de 200 de los inmigrantes que entraron en Ceuta a finales de julio han…

31/08/2026

El Ceuta femenino comienza la temporada este sábado

La AD Ceuta Femenino despidió la pretemporada el fin de semana pasado con buenas sensaciones…

31/08/2026

La contracrónica del Mallorca-Ceuta: ejercicio de trabajo y fe

La Agrupación Deportiva Ceuta cayó en Son Moix ante un Real Club Deportivo Mallorca que…

31/08/2026

El Ceuta pone a Josema y Víctor Corral en el mercado

El mercado de fichajes ya ha entrado en sus últimas 48 horas y, en ella,…

31/08/2026

Las chozas se multiplican en el Trampolín: nuevo asentamiento y miles de inmigrantes

“El final del Trampolín en Ceuta”, con esta noticia comenzábamos el 20 de agosto. Hoy,…

31/08/2026

La cárcel de Ceuta, una bomba de relojería ante los ingresos tras la avalancha

La cárcel de Mendizábal está soportando una de las mayores presiones rozando ya los 350…

31/08/2026