Queda mucho camino por recorrer, muchas cifras que cambiar, cuantiosas mejoras para que el desempleo deje de ser el gran problema existente en la ciudad. Pero esto no quita que sea positivo conocer que el paro ha descendido en la ciudad autónoma por segundo mes consecutivo hasta bajar de los 13.000.
Seguimos siendo la comunidad con más paro de todo el país; continuamos siendo un referente europeo en el nivel de paro juvenil; el sector femenino sigue en desventaja a la hora de poder disponer de un empleo mayor. Pero aún y todo, es positivo que, iniciado el verano y la consiguiente campaña estival, algo mejoren las cifras. La puesta en marcha del Plan de Empleo es otra de las causas que motiva este descenso, marcando una línea que tiene que convertirse en tendencia. No hay otra solución.
Los partidos políticos se han unido para sacar adelante nuevas fórmulas que atiendan al sector joven, a los mayores de 55 años, a los grupos con peculiaridades específicas que tienen difícil cobertura empleadora. Hay que concentrar todos los esfuerzos posibles para lograr que la tendencia del descenso en lo que es la auténtica lacra para la ciudad se mantenga. Solo así podremos vanagloriarnos de la actual situación en la que está buena parte de la población.
¿Estamos en el camino de la recuperación? Es pronto para saberlo, pero está claro que tiene que ser el sendero a seguir.





