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Si se produjera su salida desean la realización de una auditoría de las cuentas y revisar los acuerdos adoptados unilateralmente
Los miembros del sector crítico de la FPAV han presentado una batería de medidas que, desde su punto de vista, son necesarias para retomar el pulso de la Federación, a partir de que se produjera la salida de Juan Moreno de la Presidencia. Entre ellas, establecen la necesidad de realizar una auditoría, tanto interna como externa de las cuentas y de la gestión, con carácter retroactivo, de los ejercicios no presentados o faltos de aprobación presupuestaria.
Por supuesto, el primer paso sería la aprobación de una junta gestora, tras la Asamblea General extraordinaria, compuesta por un presidente, un secretario y un tesorero, que den forma a la continuidad, hasta la celebración de elecciones, siempre con arreglo a lo que marquen los estatutos para tal fin. Por ello, igualmente, se quiere formar una junta directiva acorde con las circunstancia, que reivindique las necesidades de las barriadas de forma contundente y con el principal objetivo de activar el espíritu del movimiento vecinal.
Otro de los puntos se concreta en solucionar el cobro pendiente de las subvenciones, correspondiente al año 2016 que adeudad la Ciudad Autónoma a las asociaciones de vecinos. Un punto que, desde luego, se encontraba pendiente, debido a que muchas de las asociaciones no habían presentado regularmente sus gastos justificados del año 2015. Recordemos que la subvención que reciben las asociaciones están en torno a los mil quinientos o dos mil euros. Se desea además firmar el convenio de 2017 para evitar que se repita la situación actual e intentar incluir ambos convenios, el de la Federación y el de las asociaciones en un único convenio. Incluso, añadir que sea la Federación la encargada de presentar, tramitar y gestionar toda la documentación, referente a la solicitud de subvenciones, como firmante del convenio de las asociaciones de vecinos, incluida la elaboración de los proyectos individualizados de cada una de ellas. Es decir, el sistema que siempre se ha utilizado para este menester.
Un aspecto que se incluye en este programa de medidas está la revisión de todos los acuerdos que hayan sido adoptados de forma unilateral por parte del presidente de la Federación, revocando los que incumplan la obligatoriedad de su preceptiva aprobación en junta directiva o asamblea general. Pretenden la creación de una comisión de transparencia para aclarar o informar de cualquier duda, referente al funcionamiento de la Federación, a la vez que poner en marcha una comisión de asesoramiento para que colabore con todas las iniciativas que ponga en marcha el ente vecinal.
Recuperar las reuniones periódicas con la Ciudad
Dentro de ese conjunto de medidas se encuentra también la petición expresa a la Ciudad para fijar un calendario de reuniones periódicas con presidentes y responsables de asociaciones de vecinos, junto con la creación de comisiones de trabajo, compuesta por presidentes de asociaciones, para que colabore con la junta directiva en temas concretos de especial interés para las barriadas. En el apartado de las reuniones con la Ciudad Autónoma se busca analizar los temas pendientes, relacionados con las necesidades de las barriadas como el Plan de Barriadas, fachadas de los edificios, limpieza o estado de los polideportivos.
Se quiere poner en marcha y renovar las juntas directivas de todas las sectoriales como las de Mujeres Vecinales, Jóvenes Vecinos, Viudas Vecinales y Mayores Vecinales, incluyendo a sus presidentes dentro del organigrama de la junta directiva de la Federación. Habría un reparto equitativo e igualitario entre todas las asociaciones vecinos, de los fondos que se destinan para la realización de actividades por parte de la Federación. Recuperar los convenios que no se han firmado como los de polideportivos o bandas de música.






