Parece que la reunión mantenida por el consejero de Economía, Hacienda y Recursos Humanos con los sindicatos ha devuelto, de alguna manera, la normalidad a una situación que a nadie le gusta, pero que hubiera podido desembocar en los primeros despidos que hubiera tenido que realizar la Ciudad Autónoma en este caso en las empresas municipales. Las centrales, aunque no compartan los recortes en las nóminas, lo cual es lógico, si entienden que sería, hoy por hoy, un verdadero peligro ir al Juzgado y que por cualquier casualidad ganaran con sus tesis. En definitiva, con esa medida, obligaban al Gobierno a estudiar el despido de un buen número de empleados de las sociedades hasta alcanzar la cifra que está prevista de ahorro con la rebaja en los sueldos. La última palabra la tendrán los propios delegados, con lo cual se supone que no habrá muchos problemas. Son buenos los criterios lógicos en estos momentos.





