A las doce de la noche, las once candidaturas que se presentan a las elecciones del próximo veinticuatro de mayo han comenzado de manera oficial la campaña electoral.
Serán quince días donde todas las formaciones políticas se presentarán ante los ciudadanos para presentar unos sus propuestas nada más, porque no han tenido oportunidad de gobernar y una formación, en este caso el Partido Popular, que por un lado le hablará a los ceutíes de cuales son sus prioridades de cara a los próximos cuatro años, pero también con un aval de trabajo al frente de los destinos de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Pero, en definitiva, estas elecciones del domingo veinticuatro de mayo no son un trámite como viene repitiendo en más de una ocasión el secretario general de los socialistas, José Antonio Carracao, sino una fiesta de la democracia. La fiesta donde los ciudadanos tienen el derecho de elegir a sus representantes y de ofrecer o no el aval a quien quiere que les gobierne. Son ellos quienes tienen en su mano el futuro de esta tierra. Tendrán quince días por delante aquellos que todavía no han decidido el sentido de su voto para adoptar unas u otras siglas. Pero lo cierto es que también Ceuta está obligada, en esta ocasión, a dar una lección de participación en las urnas para las próximas elecciones. Son los habitantes de esta tierra quienes tienen la última palabra.





