“Palabra cumplida”. Con esta sentencia el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, echaba el cierre a la primera junta de seguridad celebrada con él como mandatario en los Reyes. Una junta que sirvió para poner encima de la mesa asuntos como la seguridad ciudadana, la disciplina urbanística o la coordinación entre las distintas fuerzas, y a la que asistió la plana mayor de todos los Cuerpos.
Con carácter semestral se celebrarán juntas de este tipo (que deben ser solicitadas por el presidente de la Ciudad) al objeto de pasar revista a los asuntos que requieren de un mayor control.
A nivel de colaboración y coordinación entre Cuerpos, González Pérez mantuvo su línea de defender que la misma existe. De hecho, la reciente operación contra el terrorismo islamista del pasado viernes sirvió para que lo pusiera como ejemplo del trabajo conjunto. ¿Y más allá de ese episodio también? González Pérez lo dejó claro. El Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y la Policía Local, coordinados por el jefe de gabinete, Francisco Verdú, se reunirán para adecuar esa coordinación. “En otros menesteres está claro que la coordinación dará unos frutos bastante más importantes”, indicó.
“Se ha hecho mucha incidencia en la coordinación, se ha hecho una exigencia de que haya acuerdos que sean piramidales en el ámbito de jefes y mandos intermedios y operativos. No quiero que esto se quede en una declaración de intenciones sino en la efectividad necesaria para beneficio de la ciudad”, apuntó el delegado a los medios de comunicación.
Detrás de estas palabras hay historias que no se cuentan. Ya que detrás de esa coordinación publicitada existen piedras en el camino que han dado pie a operaciones frustradas porque una fuerza de seguridad ha intervenido antes de tiempo sobre un tema que llevaba meses siendo investigado por otra (al menos dos operaciones, una de narcotráfico y otra de posible radicalismo fueron abortadas el año pasado). También hay malestares entre fuerzas por lo que se entiende como intromisión de competencias. Por ejemplo a la Guardia Civil nada le ha gustado que la Policía Local haga exhibición pública de un perro antidroga, reflejando en altas instancias su malestar. O el campo de la violencia de género, y la pretendida instauración de una unidad en la Policía Local que invadiría un campo ya controlado por la Nacional.
Pues bien, eso es lo que no se cuenta de cara a la galería pero internamente provoca roces, así que se quiere evitar que esa línea de malestares vaya a más, apostando por unos resultados mejores con una clara coordinación.
Sin poder difundir los datos que tendrá que hacer públicos dentro de unas semanas el Ministerio de Interior, el delegado del Gobierno ya avanzó que las estadísticas en materia de criminalidad son buenas y cada vez más se está notando un descenso en la misma.
El Urbanismo, o mejor dicho la disciplina urbanística, integró otro de los asuntos abordados ayer en la junta. Y es que, tal y como se informaba en El Faro del pasado domingo, existe un gran malestar por la tardanza en la firma de los decretos que sirvan para parar las obras ilegales que son localizadas por la Policía Local. En algo se está fallando, así que se ha acordado la creación de un protocolo de actuación que sirva, precisamente, para acelerar estos trámites.
González Pérez señaló que se dotará de más medios a la unidad específica que tiene la Policía Local para estos menesteres, y se centrará un modelo de acción para que se consiga parar la obra dentro de los parámetros que permite la ley y derribarla antes de que vaya a más y se tenga que acudir a los tribunales.
En estos momentos se están trabajando en obras ilegales que ya han sido detectadas por la Policía Local, pero el hecho es que la obra continúa porque no se firma un decreto de paralización. Para cuando al autor de dicha obra le llega el aviso, ésta ya se ha terminado y hay que emprender una batalla judicial lenta. Lo que se quiere es que haya más rapidez en la base, evitando llegar a estos extremos consiguiendo así que la obra ilegal no termine desdibujando aún más la imagen de determinadas barriadas de la ciudad.
Otro asuntos abordados
Cámaras de seguridad
Pronto se implantarán, recuperándose algunas
La anunciada instalación de cámaras de seguridad en determinados puntos de la ciudad se abordó ayer. Se recuperarán algunas que estaban destinadas a Tráfico para ver si son útiles y se le comunicará esa decisión a los jueces. La tardanza en su colocación viene condicionada por las condiciones presupuestarias y por el estudio para recuperar cámaras existentes que habían sido desechadas por la anterior administración. Ahora se recuperará este anuncio (que se hizo público hace unos meses) para apoyar la vigilancia policial.
¿Seguridad?
Ceuta, una ciudad “razonablemente segura”
El delegado consideró que se está trabajando bien en materia de seguridad ya que a su juicio Ceuta es una ciudad “razonablemente segura”, en la que no se ve sucesos que sí se dan en otras ciudades del país. Aclaró que aquí se dan “elementos específicos” a los que “damos mucha relevancia” y eso genera una “sensación de impotencia del ciudadano”. Se refirió específicamente a los delitos perpetrados por menores, urgiendo una reforma de la legislación para que éstos dejen de ser “chivos expiatorios de adultos que los inducen al delito”.