Esta madrugada hemos vuelto a despedir otra feria más, dando prácticamente por finalizados los actos que se desarrollan en honor a la Virgen de África y preámbulo del periodo vacacional de las altas autoridades de la ciudad, pues como bien dice el refrán “después de la tempestad viene la calma”. En los próximos días procede analizar todo cuándo ha acontecido en torno a estas fiestas patronales, con algunas novedades en relación con las anteriores y también otros aspectos o cuestiones que para nada cambian, quedando perpetuados con el paso de los años sin que haya mucho ánimo de cambiarlos. Uno de ellos es el programa que realiza desde el Real de la Feria la televisión pública, que si bien acerca las fiestas a muchos hogares ceutíes y caballas que por distintos motivos no van a los terrenos ganados al mar en la Marina, vuelve a repetir el mismo formato informativo y claro cada año lo mismo deja de tener interés. Así de pasada he podido observar un bajón importante en el número de personas este año en la feria, algo que desgraciadamente comparten los caseteros, que por este motivo van a ver reducida la estimación de ingresos, aunque tampoco los presagios económicos eran demasiado halagüeños. En los tiempos actuales y con los precios de las atracciones y algunas casetas no son muchos los bolsillos que han podido permitirse bajar con cierta regularidad a la feria.
El control en el acceso y venta de alcohol a menores en algunas casetas de la Feria ha brillado por su ausencia.
La zona de la marcha joven quizás haya notado algo menos la crisis, entre otras cosas porque en algunos de esos pubs disfrazados de caseta sevillana el control de acceso a los menores ha brillado por su ausencia y lo que es más grave, la prohibición en la venta de alcohol. Lo de la entrada lo he visto en alguna que otra ocasión pasando por la puerta de muchos de ellos y lo de la venta de alcohol por terceras personas. Ya este año ha pasado y para el siguiente podría tomarse medidas al respecto.
Muchas asociaciones y casetas aprovechan esta semana festiva para organizar distintas fiestas y eventos en torno a la feria. En concreto en la cena organizada por el Partido Popular, para afiliados y simpatizantes, el presidente Vivas evidentemente no dejó pasar la ocasión para ante su público, y algún que otro que apareció sorpresivamente, presagiar aires de cambio políticamente hablando en España por la mala gestión que está desarrollando el gobierno socialista y que con Rajoy todos los problemas se van a solucionar. En fútbol hubiésemos dicho que Vivas jugaba en casa y claro sus frases y pinceladas eran como goles a favor, ante un lleno total en las gradas, entrada gratuita y anunciándose como antaño en el Murube: “prohibido el pase de gol a gol”, ¡qué tiempos! Estaremos expectantes al balance final a esta semana festiva y ahora las vacaciones.





