Tenemos un parque, el de San Amaro, que un buen día las cabezas pensantes de este pueblo decidieron cargarse. Y lo lograron. Pasó de ser un punto de referencia obligada para muchas familias a ser el reflejo del abandono y de lo artificial. La reforma ordenada por el Gobierno del PP en su enfermiza querencia por obras sin sentido se cargó de un plumazo la esencia tradicional y lo natural de un parque que terminó sustituyendo la tierra por el cemento. Ese fue el primer paso. Después llegarían los demás: dejarlo que se pierda, no atenderlo lo suficiente, no cuidarlo. Ahora cualquiera que pasee por este lugar se topa con unos senderos inacabados, con unos teléfonos destrozados, con una vigilancia inexistente y con decisiones que nadie entiende: como cerrar la puerta de acceso del Hacho por el día y abrirla por las noches. Nada tiene sentido en lo que era un lugar de reunión para las familias que ahora se convierte en una suerte de caminos mal cuidados, sin iluminación suficiente, dejado y con inseguridad en cada rincón.
En todo esto se ha convertido el que era considerado el parque de referencia de Ceuta. El que se supone iba a ser la marca de la ciudad y que no deja de constituir un parche que tenemos ahí, en el que todavía quedan cuatro tristes ciervos y algunos pájaros y en donde lo más que se puede hacer es intentar rememorar lo que en su día hacer para verificar que peor no se podía haberlo mantenido. Somos especialistas en cargarnos la historia. También la intrahistoria.
En el Parque Marítimo del Mediterráneo, Bet on Ceuta 2026 puso este jueves el broche…
Los chicos del centro de acogida de menores marroquíes de La Esperanza, en Ceuta, no…
El deporte de Ceuta está sustentado en un presente exitoso, aunque mira con ambición hacia…
La ciudad autónoma de Ceuta estará representada este fin de semana en el Campeonato de…
El Conservatorio Profesional de Música de Ceuta Ángel García Ruíz ha despedido este jueves a…
La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) y la Asociación de Empresarios de la Construcción…