El que fuera presidente de la Ciudad, Antonio Sampietro, se sienta en el banquillo por su imputación en la operación ‘Saqueo II’ por su labor como concejal de Urbanismo de Marbella. Ayer le tocó el turno de declaración y manifestó que el ex alcalde Jesús Gil le hizo abandonar esta área porque se negaba a firmar proyectos que estaban incompletos.
Sampietro, que fue concejal de Urbanismo de 1991 a 1992, teniente de alcalde del distrito de San Pedro hasta 1994 y luego presidente de Ceuta entre 1999 y 2001 con el GIL gracias a los votos de Susana Bermúdez, se enfrenta a una pena de 6 años de cárcel por malversación en esta causa sobre el desvío de unos 70 millones de euros del consistorio marbellí.
Durante su interrogatorio en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional contra 35 acusados, Sampietro afirmó que sus relaciones con Gil fueron “tirantes” desde el principio en temas urbanísticos.
Ha explicado que él rechazaba los proyectos si no tenían los preceptivos informes técnicos y jurídicos, pero que la secretaria de Gil le presionaba alegando que corrían prisa, ante lo que se “enfadaba” porque le llevaban “cosas a aprobar sin estar completas”.
“La tercera vez que devolví el proyecto, Gil me llamó y me dijo: ‘Mejor que dejes Urbanismo y te dediques a San Pedro’. Entonces dejé Urbanismo y apareció (Juan Antonio) Roca”, dijo. A Sampietro se le acusa de firmar dos cheques de dos empresas municipales (la Fiscalía sospecha que Gil montó un entramado de 31 sociedades para desviar dinero) por 900.000 euros cuyo destino no se ha justificado, y al respecto dijo que únicamente firmó lo que le pusieron delante.





