Se está construyendo una rampa

Poco a poco parece que hay luz al final del túnel en el que se encuentran atrapadas las cuatro familias que residen en las últimas viviendas del Tarajal. Llevan así meses, desde que se inició la obra de reforma y ampliación de la carretera, con las consecuencias negativas para mayores y niños.

Las máquinas están habilitando lo que será una rampa para dar salida a los afectados y para que los menores que usan este camino puedan acudir con dignidad al colegio, sin arriesgar sus vidas.

Asoma así una solución con la que permitir que, al menos, los residentes en la zona puedan disponer del alivio necesario si se produce alguna emergencia.