Categorías: Colaboraciones

Saida Prieto, una verdadera reina

A veces la vida nos sorprende de la peor manera posible. Otras, en cambio, lo hace mostrándonos su mejor cara. A mí me la mostró cuando te conocí. Nunca pensé que me dirigiría a ti de esta manera, ni bajo estas circunstancias. Mentiría si dijera que no estoy sufriendo. El miércoles la vida te asestó un duro golpe, uno de los peores mazazos que te podía dar. ¿Quién iba a suponer que esto ocurriría? Que impotente me siento, mi querida amiga.
Hoy no hablaré de medidas de seguridad o de protocolos nefastos o inexistentes, o de cuan egoístas podemos llegar a ser. Hoy no, amiga. Hoy los protagonistas solo seremos tú y yo. Hay tantas palabras que quiero decir, tantos momentos que quiero recordar, tantas cosas que quiero cambiar…
Son estos los momentos en los que recuerdo cuando nos conocimos. Recurro a mi memoria rescatando cada una de tus sonrisas. Tú, como siempre, tan animada, sonriente y dicharachera. Aparecías y desaparecías. Llegabas como un torbellino y, de la misma manera, de repente, te ibas. Y así transcurrieron los años, entre idas y venidas. Vivimos juntos cada alegría y cada una de tus tristezas. Sabías dónde estaba tu casa y ese hombro en el que apoyarte para reír o llorar. Sabías con quien podías compartir tus cuitas de amor, tus triunfos, tus éxitos y tus fracasos.
Saida, sé que son momentos duros para ti, pero, por la inmensidad de tu corazón, por todas las cosas maravillosas que haces, por todo el amor que das, por los maravillosos momentos que hemos compartido y por todas las cosas nuevas que me has enseñado, te pido que seas fuerte y regreses pronto.  Yo creo en ti. No me olvido de ti. Estás tan lejos, pero a la vez tan cerca… Cada susurro que escucho me hace creer que estás a mi lado. Tu hija, tu familia, tus amigas, tu comparsa,… todo lo que te rodea es alegría. Aun tienes muchos amaneceres que ver y atardeceres que disfrutar, muchos sueños e ilusiones que cumplir.
Ahora, permíteme que regrese a mi letargo y te cuente mi verdad. Hoy he salido cansado de trabajar, desde esta mañana mi día ha sido de los de no parar. Esta tarde hemos hablado y me has dicho lo nerviosa que estabas, pero tu ilusión lo podía todo, te veías ganadora, yo también lo deseaba. En mi cabeza resonaban las palabras: “Santa Cruz ya tiene reina: Saida Prieto Hernández”. Espero que sepas perdonarme, pero he de confesarte que por el agotamiento me he quedado dormido ante el televisor, justo antes de que tú salieras. Desde entonces, estoy sumido en una horrible pesadilla de la que solo tú puedes despertarme. Ahora es cuando soy yo el que te pide algo, que vengas y me despiertes.

www.sergiogarciacruz.com

Entradas recientes

Cuenta atrás para el 5 de agosto con la Virgen de África

La preparación de la cuadrilla del paso de Santa María de África ya está en…

01/07/2026

Chambao recalará en el Parque Marítimo para celebrar su 25 aniversario

La segunda jornada de conciertos del Ceuta Music Park contará con una gran artista que…

01/07/2026

El Gobierno presume de reforzar la educación en Ceuta y Melilla con casi 800 nuevos docentes

El secretario de Estado de Educación, Aberlardo de la Rosa, ha expuesto este pasado martes,…

01/07/2026

La historia de Hanae y Youssef

Lo contaba Eva Cerezo. Es la narración de una familia desesperada que expone su caso…

01/07/2026

La dimensión humana que no puede quedar sepultada tras el Desastre de Annual

El Imperio Jerifiano instaurado en el noroeste de África desde el siglo XVI, transmitía signos…

01/07/2026

Una invitación para que pensemos sobre los graves peligros que nos amenazan

Es posible que algunos de nosotros, tras considerar la rapidez con la que se suceden…

01/07/2026