El equipo ruso encargado de la película infantil de fantasía 'Khottabytch' ha completado el rodaje de las escenas finales en Chefchaouen, Marruecos, tras dos semanas de trabajo intenso. Para la filmación se contó con la participación de más de 560 extras locales, que formaron parte de las secuencias clave del proyecto.
Los rodajes se llevaron a cabo en lugares emblemáticos de la ciudad, incluyendo la plaza El-Haouta, que fue decorada en tonos azules para complementar el vestuario de los extras, creando un entorno visualmente impactante. Otro escenario utilizado fue el sitio de Ras El Ma, donde se grabaron varias secuencias finales, aprovechando la belleza natural de la zona.
Transformaciones en la ciudad para el rodaje
Para adecuar la ciudad a las necesidades de la película, los técnicos realizaron una serie de intervenciones en la medina. Se instalaron decorados en tonos blancos y azules, se pintaron callejones y se renovaron fachadas de edificios. Incluso algunas tiendas locales fueron adaptadas para encajar en la estética de fantasía que requería el proyecto.
La combinación de la arquitectura tradicional de Chefchaouen con los elementos fantásticos del rodaje permitió que la ciudad se transformara temporalmente en un espacio cinematográfico único, ofreciendo un ambiente que complementa la narrativa visual de la película.
La elección de Chefchaouen
La decisión de filmar en Chefchaouen se basó en su arquitectura tradicional, los callejones sinuosos y la luz natural, elementos que aportan un valor estético inigualable a la película.
Antes de iniciar el rodaje, los equipos de producción realizaron todas las adecuaciones necesarias para que los escenarios cumplieran con los requisitos artísticos de la película, asegurando que tanto los exteriores como los espacios urbanos reflejaran la atmósfera deseada.
Preparación para el estreno
Una vez completado el rodaje, la película se prepara para su estreno en cines rusos en las próximas semanas, según informan medios locales. La participación de más de 560 extras locales destaca como un elemento significativo del proyecto, que combina la colaboración internacional con la riqueza visual de la ciudad.
“Khottabytch” representa un ejemplo de cómo las producciones cinematográficas pueden transformar temporalmente los espacios urbanos y culturales, utilizando elementos arquitectónicos y naturales para construir mundos imaginarios que conectan con el público infantil.






