• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
domingo 27 de septiembre de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Ceuta
Sin resultados
Ver todos los resultados

¿Robas o te roban?

Por Ana Isabel Espinosa
26/09/2026 - 07:27
¿Robas o te roban?
Foto: Quino
Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

La mayor ladrona es la vida a poco que no la vigilemos. Viene a quitarnos espacio vital, de playas acotadas por la sinrazón, la desesperanza y el racismo. Llenan- los espacios compartidos- los cadáveres políticos, los náufragos sin guerras, las mareas en forma de humanos que cosificamos con eslóganes y banderas ¿Se acuerdan cuando los ilusionados por la democracia poblaban otros espacios públicos encurtidos en ideas mientras voceaban al viento, creyendo desafiar a un sistema que está estructurado para sobrevivir a lo que sea? Ahora no son más que políticos ninguneados o durmientes en despachos ministeriales o universitarios. Qué más da.

Los hijos que nos da la vida, ladrona universal, sí que son descuideros existenciales, agujeros negros que eclosionan cuando menos te lo esperas, para girar y girar en torno tuyo. Luego explosionan por decisión propia y desaparecen sin dejar rastro cuando destiñes, dejándote vestida de vieja y con la cara transmutada en puerta desencajada. Los que ocupan playas que no son suyas, chabolas que no construyeron, plásticos que no reciclaron y ciudadanías a la fuga, aquellos son estos, hijos de alguien, ladrones de tesoros escondidos entre los adoctrinamientos patrios y aquellos a los que la política internacional golpea para dejar exhaustos como marejada al caer la tarde.

Son la patera desinflada y sin timón en mitad del mar, el junco que se dobla, la montaña que se drena y la boca lasciva del Levante, la teja caída, el pan sin beso, la ignorancia y la malicia de los que habitan entre ellos que los hacen apátridas sin rostro, víctimas propiciatorias para estafas viles, un parche seco para todos, unos Don nadies desgraciados del juego de un Dios que ni los ve y mucho menos los ama.

Los que habita la playa, dicen algunos que vienen a robar, a mamar subvenciones, a medicarse gratis y a vivir del cuento, pero ahora yacen hacinados peor que los infelices que tuvieron que dejar su país a finales de los 30 porque un jodido fascista se encabronó con que gobernaran las urnas y no sus huevos. Esos que enterraban a sus hijos en las frialdades nocturnas de la Francia ocupada para intentar salvarles la vida, transmutaron en apátridas porque nadie les reconocía más que para meterles un tiro en la solapa del pijama del campo de concentración.

Al final regresaron con la democracia por la que tanto habían luchado, viejos y agotados, ya sin nada que perder, demasiado tarde para que hubiera algo que ganar. Hoy igual que ayer hay desbandadas y ocupaciones, miedos y mucha rabia, más miedo, más dolor y más rabia porque la vida es una gran ladrona, los hijos no son de nadie más que de sus padres y los demócratas que soñaban acampados en la Puerta del Sol, no sé si con un ideal futurible, se lo han comido con papas hace ya muchas cenas, y afortunadamente, algunas elecciones.

Por eso nos avalanchan las ganas, los deseos de libertad, siendo las Américas en Europa, la puerta a la prosperidad y la fantasía de ver por una antena que te trae gente que vive como quiere con folletines de islas y tentaciones a solo unos pasos de tu frontera. Mi abuelo se marchó a sus veinte recién cumplidos, exento del servicio militar, tras un sueño que le costó diez años cumplir, a base de paletadas de carbón, en un barco en el que se subió ilegal, con trasiegos de poder perder la vida en el mar, siendo esclavo de sus circunstancias.

No acampó en playas, sino en un país como fugitivo para volver rotundo y callado, con traje nuevo y muchas ganas de seguir trabajando. Eso lo define todo, las ganas de mejoría, de sobrevivir a las distancias que te ha impuesto el destino, más que los asentamientos, las chabolas compradas por oro o los plásticos que nadie quiere.

Contenido relacionado

El Caballa termina su fin de semana catalán con derrota ante el Barcelona (22-14)

El Caballa termina su fin de semana catalán con derrota ante el Barcelona (22-14)

hace 15 minutos
Derrota para el Camoens en su visita al Adanion (4-1)

Derrota para el Camoens en su visita al Adanion (4-1)

hace 26 minutos
condenados-expulsados-marruecos-coaccionar-menor-trampolin

Condenados y expulsados a Marruecos por coaccionar a una menor en el Trampolín

hace 30 minutos
CB Fénix finaliza su pre-temporada con buenas sensaciones

CB Fénix finaliza su pre-temporada con buenas sensaciones

hace 35 minutos
La contracrónica del Ceuta- Sanse: Carlos, haz lo que quieras

La contracrónica del Ceuta- Sanse: Carlos, haz lo que quieras

hace 45 minutos
asociacion-marroqui-alerta-crisis-convivencia-ceuta-exige-traslado-inmediato-menores

La Asociación Marroquí alerta de una "crisis de convivencia" en Ceuta y exige el traslado inmediato de menores

hace 49 minutos

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2026