Los ladrones levantaron una persiana automática que daba acceso al taller y, tras revolver parte de la tienda, vaciaron varios extintores para borrar sus huellas.
El dueño de una tienda de motocicletas situada en la avenida Reyes Católicos, junto a la farmacia Nueva, se despertó ayer con la mala noticia de que unas personas habían entrado en su negocio y se habían llevado varias motos pequeñas, material de repuesto y otros objetos de valor. Los ladrones habían accedido a su negocio entre las 4.00 y las 5.00 horas subiendo un poco la persiana automática del taller y colocando un ladrillo para evitar que se cerrara, dejando el hueco necesario para que entrara un cuerpo. Según pudo saber este medio, una vez dentro el objetivo de los cacos era encontrar dinero, aunque al no hacerlo se dedicaron a estar por la tienda cogiendo todos aquellos objetos de valor que les pudieran servir. Entre ellos se llevaron unos cascos que estaban en una vitrina. Vitrina que tiraron al suelo y rompieron. También se llevaron tubos de escape, piezas de repuesto, un generador eléctrico y dos motos pequeñas. El propio dueño del negocio cifraba en torno a 1.000 euros los objetos sustraídos, sin contar el valor de las motocicletas. Por otro lado estarían los daños de tipo material causados que tampoco han sido cuantificados todavía. Entre ellos estarían los rayones en las motos nuevas, los daños en los cascos nuevos y otros de este tipo. Unos daños que obligarán a los responsables de la tienda a vender esos productos por debajo de su precio real de mercado, a pesar de ser nuevos.
Fue la propia Policía Local la que se percató del robo y avisó al dueño del negocio, quien se encontró todo el establecimiento rociado con polvo, ya que los ladrones vaciaron varios extintores antes de marcharse para intentar borrar todas sus huellas. A pesar de todo, la Policía Científica estuvo ayer en el local recogiendo pruebas para determinar la identidad de los autores. Precisamente la Policía Local había recuperado en el día de ayer parte de las cosas robadas durante la madrugada en la tienda de motos. Ahora queda encontrar el resto y conocer la identidad de los ladrones.
Por su parte, desde la tienda de motocicletas incidieron en la necesidad de mejorar la seguridad en la zona. “Esto se está poniendo peor que el Príncipe”, explicaba el dueño del negocio mientras aseguraba que ya habían intentado robarle en dos ocasiones anteriores, aunque por otra puerta. Ahora, los ladrones han aprovechado que en su día obligaron al empresario a quitar una valla que impedía el acceso libre hasta el taller, lugar por el que accedieron los ladrones.






