Segunda importación de pescado con éxito. La aduana comercial, tal y como aseveró la delegada del Gobierno, funciona. Es cuestión de los propios empresarios que, como se dice popularmente, la ‘alimenten’, en el sentido de que se nutran de los beneficios que la misma pueda ofrecer.
Ha sido un trabajo constante en el que ha prevalecido la diplomacia, las negociaciones vía ministerios y sobre todo la calma para que se haya dado un paso de gigante soportando una presión sin medida.
Ceuta normaliza ya la existencia de una aduana comercial, se ve como algo normal, pero detrás ha habido un esfuerzo titánico por conseguirlo que debe ser valorado.
Este jueves entró en la ciudad un camión con 300 kilos de pescado fresco. Melilla, con mucha más experiencia en materia aduanera, introdujo más carga procedente de Marruecos. Poco a poco se está abriendo una vía comercial de importaciones y exportaciones importante, una vía que se erige en otra alternativa que puede ser aprovechada.
Las gestiones políticas efectuadas por la administración de la plaza de los Reyes y el Gobierno de España han permitido este logro que se hace fuerte ante las tesis detractoras de quienes han convertido la crítica infundada en su modo de vida.
Hace una semana se ironizaba con la entrada de 30 kilos de rape a pesar de que oficialmente se insistió en que había sido un paso simbólico. Hoy esas mismas voces callan cuando han entrado 300 kilos y se preparan nuevas remesas de mercancía.
Ante el ruido y los gritos, la administración trabaja.






