Un inmigrante que había conseguido colarse en uno de los ferrys que comunica Ceuta con Algeciras se arrojó en la mañana de ayer al agua para evitar, de esta forma, su detención. El varón, que fue rescatado en el agua por la Guardia Civil, hizo lo que realizan otros irregulares: lanzarse al mar para evitar pasar por los controles, infiltrándose así en la península sin ser visto. El rescate provocó algunos retrasos en los demás ferrys.





