Dos primos que cuentan en la actualidad con un medio telemático instalado por la prisión coinciden este año en ‘El Medinaceli’. Uno de ellos se lo quitará gracias al Señor de Ceuta Jesús Cautivo y Rescatado ‘Medinaceli’ ha tenido siempre una gran carga emocional para los presos. En Ceuta este año es, además, testigo de una bonita historia en la que la reinserción es la protagonista.
A José Antonio Traverso y a R.T.N., dos primos que han estado un tiempo en el Centro Penitenciario de Los Rosales por un delito contra la salud pública, la vida les vuelve a sonreír ya que han encontrado el camino correcto con una compañera común, la libertad. Ambos en la actualidad cuentan con un medio telemático –el primero una tobillera y el segundo una pulsera– que les ha permitido en los últimos meses salir de la prisión e incluso dormir en casa, eso sí, siempre con las restricciones horarias que el establecimiento penitenciario marca en el dispositivo que llevan adosado a su cuerpo.
Uno de ellos, R.T.N. tendrá además la suerte de despojarse el próximo sábado de este mecanismo para estar un paso más cerca de la libertad plena, ya que su obligación se limitará a una firma cada tres meses. Y lo hará tras ser liberado por ‘El Medinaceli’ en su traslado desde la Iglesia de San Ildefonso, en el Príncipe, hasta su Casa de Hermandad.
Para R.T.N., su liberación supone “una alegría tremenda, a la vez que una gran tranquilidad, me voy a quitar un peso de encima. A partir de ahora tendré la libertad condicional, lo que significa que voy a firmar cada tres meses y no estoy obligado a comunicar nada a nadie”, explica en una conversación con este medio.
El próximo sábado vivirá uno de los momentos más emotivos de su vida, aunque asegura que no sabe cómo reaccionará. Lo que sí tiene claro es que irá a celebrarlo más tarde con su familia. “Me iré por ahí con ellos y me quedaré tarde, algo que hasta ahora no podía hacer”, manifiesta mostrando su alegría.
Pero su relación con la Hermandad no quedará sólo en la liberación, ya que participará en el traslado del sábado y saldrá de costalero el Lunes Santo, llevando así por las calles ceutíes a María Santísima de los Dolores, de la que su familia es devota. Esta Hermandad también está jugando un papel importante en la reinserción de los dos primos, sobre todo “por la acogida que hemos tenido, ha sido impresionante”. Ambos afirman contentos que no ha habido problemas con los horarios estrictos que tienen. “Los ensayos comienzan sobre las nueve y media y a las once debemos estar en casa. Todos los compañeros han entendido nuestra situación y no ha habido quejas, todo lo contrario, se han volcado con nosotros”, afirman.
Traverso cuenta, además, que los costaleros preguntaban sus primeros días de ensayos por qué se iban antes de tiempo y cuando el capataz, Manuel Creo, les explicó su situación, con el consentimiento de ambos, “nos dijeron que contáramos con ellos para lo que hiciera falta. Somos dos costaleros más”, añade Traverso.
No obstante, el Centro Penitenciario de Los Rosales también ha colaborado en que estén a punto para la salida procesional y les permite que los dos últimos días de ensayos puedan llegar a casa una hora más tarde para estar todo el tiempo con sus compañeros.
Ambos llegaron a la Hermandad casi al mismo tiempo, primero entró Traverso y más tarde su primo. La llegada del primero fue a través de Manuel Creo, con el que coincidió en un ensayo de la comparsa ‘La gira de los Pantomima’. Fue el capataz de la Hermandad quien le propuso entrar, y otro costalero, Miguel Ángel Giles, quien le animó. Una vez que Traverso había entrado en la Hermandad, se lo propuso a su primo y también aceptó.
Traverso conocía a mucha gente en ‘El Medinaceli’, como al hermano mayor, Francisco Hernández, debido a que la última comparsa en la que salió, la de los hermanos Baglietto, ensayaba en la Casa de Hermandad.
Ambos cuentan con experiencia en la trabajadera. Traverso, por ejemplo, había sido costalero desde los 15 años en ‘La Pollinica’, concretamente de ‘El Dulce’, y también de ‘La Amargura’. Por su parte, R.T.N. salió hace cuatro años en la Virgen de ‘El Encuentro’, ‘La Esperanza’. No obstante, ambos aseguran que necesitan los ensayos para ‘hacer el cuello’, es decir, adaptarse a la trabajadera y al peso del paso.
Dos primos en prisión
La unión de ambos ha sido muy importante a la hora de pasar el mal trago que supuso para ellos estar privados de libertad.
El primero en ingresar en el Centro Penitenciario de Los Rosales fue R.T.N., después lo hizo Traverso. “Cuando entré conocía a bastante gente y mi primo ya estaba allí. Él me ayudaba en lo que hiciera falta y me presentaba gente, lo que hizo que mi estancia en la prisión fuera mejor”, recuerda Traverso, quien continúa explicando que “hay días en que te ves en la prisión y dices: ‘hoy lo estoy pagando’, y hay otros que pasan más rápido”.
Una vez en libertad, ambos han encaminado su vida y están volviendo a la total normalidad. “Al principio, tenía miedo a salir de la prisión por un posible rechazo y porque mis padres lo pasaran mal por verme rechazado por la sociedad, pero todo está yendo perfectamente”, dice Traverso, quien añade que su objetivo ahora es encontrar un trabajo, algo que busca a diario “recorriéndome las empresas y dejando el currículum, pero la crisis lo hace todo más difícil”. El trabajo que tenía lo perdió al ingresar en prisión ya que no quisieron concederle una excedencia.
Por su parte, R.T.N. sí tiene trabajo, es conductor de un autocar, empleo que encontró estando con la pulsera. Ambos vivirán el sábado un momento único, uno porque es el beneficiario de la concesión de la libertad por parte de ‘El Medinaceli’ y el otro porque vivirá esa emoción de cerca al tratarse de su primo, con el que se lleva “igual que con un hermano”, y porque pronto también dejará la tobillera. Así, la Semana Santa 2012 estará siempre en sus memorias, y ‘El Medinaceli’, María Santísima de los Dolores y sus compañeros de trabajadera, en el corazón.






