Las afirmaciones que realizó en la mañana de ayer el presidente de la UCIDCE, Laarbi Maateis, tras finalizar el rezo colectivo de Loma Margarita, señalando las declaraciones que el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, había realizado en la capital del Reino en un programa de Telemadrid,
vino a demostrar que no solamente que Ceuta no es un vivero de yihadistas, sino que una minoría de una minoría es la que desde aquí ha buscado acomodo en ese mundo de la yihad ahora fielmente plegados a los intereses del Estado Islámico. Como decía Maateis, no solamente la captación no se hace en las mezquitas ceutíes, sino que además ni los imanes ni los directivos de las diferentes entidades religiosas tienen un pensamiento radical cercano al yihadsmo. El yihadismo es hoy por hoy el enemigo de Occidente, de todos los occidentales, y ahí no importa ni religión, ni credos, ni ideas políticas, ni culturas. Buscan el sometimiento por el sometimiento y ahí todos debemos actuar como una sola voz, porque solamente al terrorismo se le puede vencer desde la unidad y ahí sí que nuestro país tiene una experiencia más que homologada. Somos un país que ha estado sometido durante más cuarenta años al chantaje de una banda terrorista, pero, al final, venció el Estado de derecho. Y éso es lo que sucederá, ojalá más pronto que tarde, con quienes buscan desestabilizar el mundo que todos conocemos hoy en día.
Una receta sencilla, no hay nada que descubrir pero mucho aún que demostrar. Seamos serios.





