El sindicato UGT denunciaba esta misma semana la agresión sufrida por una trabajadora de la oficina de empleo, el antiguo Inem. Hoy les ofrecemos más testimonios que vienen a significar la justificada reclamación que hace este colectivo, al defender la implantación de mayor seguridad laboral. La llegada de propuestas extraordinarias como los planes de empleo genera nerviosismo, más si cabe entre un colectivo que, desesperado, intenta mejorar su situación. Ese nerviosismo ha dado pie a situaciones que nunca pueden ser justificadas, que se han materializado en agresiones o amenazas a empleados. Lo que está claro es que los empleados del antiguo Inem no tienen por qué soportar estas circunstancias, ni verse siquiera expuestos a sufrir este tipo de acosos, a pesar de que ya bastante esfuerzo hacen por tener cierta empatía con quien viene hasta sus oficinas. Se debe garantizar su seguridad, cortando por lo sano episodios como el lanzamiento de una silla (ocurrido esta semana) o la amenaza con uso de arma simulada (ocurrido ya hace meses). Si en periodos extraordinarios hay que mejorar las medidas de seguridad, la administración tendrá que ponerse las pilas y encontrar la salida debida para que episodios como los denunciados por UGT no vuelvan a suceder.





