Lo que sí parece claro es que la última cacicada realizada por la empresa Ceutahelicopters, dejando tirado a ceutíes y visitantes sin previo aviso hasta el próximo mes de septiembre y sin especificar la fecha de vuelta, no va a quedar sin respuesta.
Las administraciones, ya lo advirtió ayer el portavoz del Ejecutivo, Emilio Carreira, ya se han puesto manos a la obra. La Delegación del Gobierno ha iniciado los contactos para encontrar a un nuevo operador para la línea. Por lo visto, existen empresas de helicópteros que están interesadas en instalarse en las condiciones con las que cuenta Ceutahelicopters y que, ni por asomo, son las que tuvo Inaer durante sus más de quince años de seriedad en una línea. Y es que a Inaer se le echa de menos sin ningún género de dudas. Además, la advertencia efectuada por el propio consejero a la empresa catalana es clara: “Deberían ir pensando el marcharse de Ceuta”. Porque de lo que no pueden tener ninguna queja es del comportamiento de las administraciones, que para nada ha sido correspondido desde la compañía de helicópteros. Tanto Ciudad como Delegación se han desvivido en sus contactos con la Administración General del Estado para que se aceptaran todas las condiciones que sobre la mesa había puesto Ceutahelicopters y era porque se entendía que ello era bueno para el mantenimiento de una línea que es necesaria en Ceuta, a pesar de que la capacidad de sus aparatos sea mínima. Además, la misma Ciudad Autónoma incluso firmó un convenio con la empresa para prestar un fin social como era el apoyar a los enfermos oncológicos que debían viajar a Algeciras para recibir tratamiento. Ojalá que la cuenta atrás de Ceutahelicopters sea cierta y que pronto podamos ver a un nuevo operador, que al menos con que sea serio, nos conformamos para disponer de otra alternativa.





