Estamos atravesando un momento delicadísimo en nuestras vidas y, como viene siendo habitual, quien termina sin enterarse de lo que hay es la clase política, más interesada en ver votos e intereses que en hacer que esto funcione de la mejor forma. Le faltaron minutos ayer a la Ciudad Autónoma para enviar un comunicado de advertencia que roza lo surrealista. Enterados de que Marruecos abriría la frontera con Melilla para permitir el regreso a su país de los nacionales bloqueados en la ciudad hermana, se rasgaron las vestiduras y sacaron la mala lengua a pasear. Lo hicieron anunciando que si no se llevaba a cabo la misma operación con los marroquíes bloqueados en Ceuta valoraban cerrar el polideportivo de La Libertad.
Me da la impresión que los mismos asesores que están dirigiendo la nefasta campaña mediática del Partido Popular han sido los que sacaron las patitas del tiesto para publicitar una advertencia que no van a llevar a cabo y que más parece la rabieta de un niño de patio de escuela impropia de un Gobierno que, hasta la fecha, iba sorteando con nota los distintos achaques.
A la Ciudad se le ha ordenado tener a los inmigrantes y transfronterizos en sus pabellones y, les guste o no, deben acatar la orden. Esto ha derivado en una situación insostenible para todos, que ha sido puesta en evidencia en multitud de ocasiones sin que ni el presidente del Gobierno ni el ministro de Interior hagan puñetero caso a las preocupaciones de Ceuta. Que no digo que no sean importantes -para nosotros, mirándonos nuestro ombligo, lo son-, pero comparadas con todo lo que está pasando a nivel nacional, con tantos muertos, con pabellones deportivos convertidos no en albergues de inmigrantes sino en tanatorios improvisados... más parecen una anécdota.
Me resulta llamativa la salida de tono que ha tenido el Gobierno ante el movimiento de ficha ordenado primero en Melilla, justo después de la muerte de una marroquí de la que por cierto nadie habla ya, y con una presión mucho mayor que la sufrida en Ceuta. Todo llegará, todo se abordará, pero no parece que este plante sea la solución, al menos ajustada, a lo que tenemos entre manos y de la manera en que lo tenemos.







Como casi siempre de acuerdo con Vd.a excepción de descargar la iniciativa a los asesores.
Este es un comunicado del Gobierno de CEuta y no de sus asesores.