Marruecos ha inaugurado este lunes la imponente Torre Mohammed VI, el rascacielos más alto del país con 250 metros de altura y 55 plantas, en un acto que marca un hito arquitectónico y urbanístico en la capital.
Diseñada por el arquitecto español Rafael de La-Hoz en colaboración con Hakim Benjelloun, la torre redefine la silueta urbana de Rabat y Salé, situándose en la orilla norte del río Buregreg.
La inauguración estuvo presidida por el príncipe heredero Moulay El Hassan, por orden del rey Mohammed VI, en el marco de un ambicioso proyecto de transformación urbana que busca consolidar a la capital como referente cultural y moderno en el norte de África.

Un símbolo de modernidad para Rabat
La Torre Mohammed VI no solo destaca por su altura, sino también por su valor simbólico dentro del desarrollo urbano del país. El edificio forma parte del proyecto de acondicionamiento del valle del Buregreg, una iniciativa estratégica que pretende conectar y revitalizar las ciudades de Rabat y Salé mediante infraestructuras modernas y sostenibles.
Este rascacielos se integra, además, en el plan ‘Rabat Ciudad de las Luces, capital marroquí de la Cultura’, una hoja de ruta que combina la rehabilitación del patrimonio histórico con la creación de nuevos espacios contemporáneos y la promoción de actividades culturales. El objetivo es claro: convertir la capital marroquí en un polo cultural que una tradición y modernidad bajo criterios sostenibles.
La torre, visible desde distintos puntos de la ciudad, se erige así como un nuevo icono arquitectónico que refuerza la proyección internacional de Marruecos.

El sello de Rafael de La-Hoz
El diseño de la torre lleva la firma de Rafael de La-Hoz, uno de los arquitectos españoles con mayor reconocimiento internacional. Nacido en Córdoba en 1955, su trayectoria se caracteriza por una apuesta firme por la innovación, la sostenibilidad y el uso de técnicas constructivas avanzadas.
A lo largo de su carrera, ha desarrollado proyectos en países como España, Portugal, Polonia, Rumanía, Hungría, Emiratos Árabes Unidos y Marruecos. Entre sus trabajos más destacados figuran las sedes corporativas de grandes multinacionales españolas como Endesa, Repsol y Telefónica, lo que refuerza su prestigio en el ámbito de la arquitectura contemporánea.
La colaboración con Hakim Benjelloun en este proyecto ha permitido combinar experiencia internacional y conocimiento local, dando como resultado una infraestructura que marca un antes y un después en el paisaje urbano marroquí.

Un proyecto estratégico para el futuro
La inauguración de la Torre Mohammed VI supone también un paso más en la estrategia de Marruecos para posicionarse como un país en crecimiento y abierto a la innovación. El desarrollo del valle del Buregreg es una de las iniciativas más ambiciosas del país en materia urbanística, con el objetivo de impulsar la economía, el turismo y la calidad de vida en la región.
En este contexto, la torre no solo es un edificio emblemático, sino también una pieza clave dentro de un modelo de ciudad que apuesta por el equilibrio entre desarrollo urbano, sostenibilidad y cultura.
Con esta inauguración, Rabat da un salto cualitativo en su transformación, consolidando una imagen moderna sin renunciar a su identidad histórica.






